Litigio de años prueba que Bermúdez Espinosa es inocente; dirige la empresa Salo

En diferentes instancias judiciales fue declarado inocente de las acusaciones de tres hermanas

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Tribunales del fuero común y federal dieron la razón a Sergio Ricardo Bermúdez Espinosa. Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO.

Sergio Ricardo Bermúdez Espinosa, empresario Chihuahuense, fue exonerado por el presunto delito de administración fraudulenta en agravio de la empresa familiar, Salo S.A. De C.V.

El pleito familiar inició en el año 2013 cuando Sergio Ricardo fue acusado por sus propias hermanas, Ana Margarita, Dora Olivia y Lucía Isabel de realizar malos manejos en la empresa común dedicada al ramo inmobiliario.

Las tres mujeres realizaron una asamblea para remover a Sergio Ricardo de la presidencia de la compañía, Salo S.A. de C.V. y lo acusaron de beneficiarse de manera individual del dinero de la empresa por un monto cercano a los 20 millones de pesos.

De esa manera los hermanos Bermúdez Espinosa, hijos del expresidente municipal de Ciudad Juárez, Chihuahua, Don Jaime Bermúdez Cuarón, -fuerte impulsor de la industria maquiladora en la ciudad fronteriza- entraron en una batalla legal y las tres hermanas acusaron a Sergio Ricardo por el delito de manejo fraudulento.

De acuerdo con la acusación, el empresario inmobiliario benefició a su empresa, Industrias Zeber, SA. de CV., con varios millones de pesos provenientes de Salo SA. de CV., además de entregar a particulares fuertes sumas de dinero, sin especificar su relación directa con la empresa familiar.

Según el expediente, Sergio Ricardo también habría desviado recursos a su cuenta personal aprovechando su puesto de gerente general en Salo SA. de CV., entre enero del 2009 y junio del 2012.

A pesar de que la demanda inicial hablaba de un mal manejo por cerca de 20 millones de pesos, con forme fue avanzando el proceso penal y las pruebas en contra del empresario se fueron desvaneciendo, la suma reclamada se redujo hasta los 8 millones de pesos.

Desarrollos Salo, es propietaria de varios parques industriales, fraccionamientos residenciales, complejos de oficinas y terrenos, que ha colocado a la familia como una de las más prósperas de Ciudad Juárez. A pesar de esto, las hermanas Bermúdez acusaron de no haber recibido ganancias de los inmuebles, así como de estados financieros.

Según su dicho, las tres mujeres no contaban con información financiera de la empresa, y al ser propietarias de poco más del 60% de la compañía, decidieron relevar a Sergio Ricardo como gerente general y emprender la acción legal en su contra.

A Sergio Ricardo Bermúdez se le prohibió el paso a sus oficinas en la empresa Salo y en ese momento él interpuso una denuncia penal por el delito de despojo y robo en contra de sus tres hermanas y también contra Ricardo Ríos y César Rey Gallardo, empleados de Gerardo Adolfo Benavente Bermúdez, abogado de las hermanas e hijo de una de ellas.

A pesar de las pruebas, esta denuncia no procedió al no judicializarse la carpeta de investigación.

En ese momento ambas partes presentaron pruebas periciales contables. La parte acusadora señaló que Sergio habría utilizado fondos de Salo SA. de CV. para subsanar pagos de sus empresas particulares. Por otra parte, las pruebas de la defensa concretaron que los movimientos financieros estaban acreditados y plenamente justificados.

En octubre del 2014 se dictó no vincular a proceso a Sergio Ricardo por falta de elementos; sin embargo, en junio del 2015, la agente del ministerio público Jazmín Ilitia Torres Fernández volvió a formular la imputación contra el empresario y en esta ocasión el Juez, Antonio Coss Araujo lo vinculó a proceso.

De esa manera se inició el juicio oral 285/17, nuevamente en contra de Sergio Ricardo Bermúdez Espinosa. El tribunal colegiado conformado las juezas Emma Terán Murillo, como presidenta; Rosa Emelia Baylón Payan, como relatora y Evangelina Zúñiga Ortiz resolvieron en el año 2018 que el empresario no era penalmente responsable del delito que se le imputaba y por lo tanto fue absuelto de todo pago reparatorio.

Las hermanas no se dieron por vencidas y nuevamente actuaron en contra de Sergio Ricardo. Promovieron junto con la misma agente del ministerio público, Jazmín Ilitia Torres, un recurso de casación, el cual es un procedimiento extraordinario que se presenta ante el Tribunal para impugnar una sentencia judicial.

En esta ocasión, a las Magistradas Dora Imelda Rodríguez Díaz e Irán Yasel Iradiel Villanueva, titulares de la tercera y quinta sala penales regionales respectivamente, les correspondió conocer del caso. De la misma manera al Magistrado Alejandro Legarda Carreón quien presidía en ese momento la sala colegiada de casación.

Después de analizar las pruebas, el órgano colegiado decidió que no procedía anular la sentencia que exoneró al empresario Sergio Ricardo Bermúdez. Además, la sentencia reiteró que el empresario no era penalmente responsable del delito de administración fraudulenta en detrimento de Salo SA. de CV.

Nuevamente, inconformes con la absolución de Sergio Ricardo, las hermanas y Gerardo Adolfo Benavente Bermúdez interpusieron un amparo directo en contra de la resolución.

En julio del 2020 los Magistrados Federales, Ricardo Martínez Carbajal, José Elías Gallegos Benites y José Chávez Dávalos, emitieron la sentencia donde se decretó el sobreseimiento “con efectos de sentencia absolutoria a favor de Sergio Ricardo Bermúdez Espinosa ya individualizado por el delito de Administración Fraudulenta en contra de la moral, Desarrollo Salo SA de CV.” además de que nunca se debió haber dado trámite a las denuncias presentadas.

De esta manera quedaría por fin demostrado, ante tribunales del fuero común y federal, que el empresario chihuahuense no cometió el delito por el cual fue reiteradamente acusado por sus hermanas.

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