La reproducción entra en su era predictiva: CdelaF redefine el futuro reproductivo

En México, CdelaF forma parte de esta transición global hacia un modelo de precisión individualizada.

thumb
CdelaF redefine el futuro reproductivo.

Durante años, la medicina reproductiva ha operado bajo el mismo principio de intentar, ajustar y repetir. La experiencia de millones de parejas en el mundo ha estado marcada por incertidumbre, ciclos prolongados y decisiones basadas en promedios estadísticos que, aunque útiles, no reflejan las particularidades biológicas de cada caso. Sin embargo, en los últimos años se ha consolidado la transición de un modelo centrado en la intervención a uno centrado en la predicción.

En México, CdelaF forma parte de esta transición global hacia un modelo de precisión individualizada. Su enfoque combina análisis de compatibilidad genética (match genético entre parejas) y herramientas de inteligencia artificial, realizando cálculos de riesgo aplicados a embriones humanos para ofrecer un panorama claro. No se trata de idealizar, sino de poder elegir la mejor información de ambos padres y dar el mejor comienzo en la vida.

Match genético

thumb
CdelaF redefine el futuro reproductivo.

El primer componente de este modelo es el match genético. Se trata de la evaluación de compatibilidad hereditaria (genes) entre dos personas, que identifica condiciones autosómicas recesivas, dominantes y ligadas al cromosoma X, así como el cálculo de riesgo de ciertas enfermedades poligénicas en nuestra vida adulta. Lejos de entender nuestro futuro reproductivo, te da un enfoque de salud general.

Una vez realizado el match genético —a través de Nucleus Kit 2—, la información obtenida se puede traducir por medio de un software de inteligencia artificial llamado Nucleus Embryo, en donde la información genética de los padres y la información cromosómica y genética del embrión dan un cálculo de riesgo para poder entender desde un inicio, antes de ser transferido, el riesgo de ciertas enfermedades, así como ciertas características físicas de cada embrión. No modifica ADN; funciona como lo que es: una herramienta diagnóstica que ordena información existente y permite tomar decisiones con mayor claridad desde el inicio.

Cuando una pareja opta por realizar un tratamiento de fertilización in vitro, en CdelaF tiene la oportunidad de conocer, prevenir y optimizar tanto su salud como la futura salud de cada embrión. Esta evaluación integra variables cromosómicas, descartando síndromes en un 99.9%, y cálculo de riesgo de enfermedades poligénicas como diabetes, hipertensión, ciertos tipos de cáncer, Alzheimer, entre varias otras. La ventaja no está en sustituir criterio médico, sino en complementar la decisión con evidencia individual.

Consolidación en centros internacionales

Este enfoque, que ya empieza a consolidarse entre centros internacionales de alta especialidad, tiene una consecuencia directa, pues acorta de manera significativa los tiempos de incertidumbre. En un contexto donde cada ciclo fallido implica una combinación de impacto emocional, financiero y físico, poder descartar desde el inicio procesos sin viabilidad representa un cambio estructural. La tecnología acelera la claridad, no así la biología.

Contrario a lo que podría pensarse, estas herramientas no están dirigidas únicamente a quienes enfrentan dificultades para concebir. También son relevantes para mujeres jóvenes que buscan proyectar su futuro reproductivo, parejas sin problemas aparentes que desean planear con anticipación y usuarios que buscan claridad antes de iniciar procedimientos más complejos.

*mvg*

Temas: