La CROM lamenta el deterioro obrero; cumple hoy un siglo de existencia
Hace 100 años se constituyó la primera confederación nacional de sindicatos, con el impulso de Luis N. Morones

CIUDAD DE MÉXICO.
Hace cien años, la Confederación Regional Obrera de México (CROM) surgió como una instancia nacional, con Luis N. Morones y otros líderes gremiales a la cabeza, en medio de conflictos sindicales y luchas intestinas, apenas en el borde de la última parte de la Revolución Mexicana.
Era domingo cuando un grupo de líderes obreros y militantes de organizaciones sindicales llegaron a Saltillo, Coahuila, desde distintos puntos del país.
Luis N. Morones presidía la asamblea constituyente de la CROC, dominada por el Grupo de Acción, creado también por él, con el objetivo de consolidar una central nacional con organización sindical, colectividad en los medios de producción y consumo, la abolición de cuotas y otras reivindicaciones laborales.
Entre otras asistieron la Cámara del Trabajo de Orizaba, el Sindicato Mexicano de Electricistas, los Gremios Unidos de la Fundición de Fierro y Acero de Monterrey y representantes anarco-sindicalistas de la internacional Workers of the World.
Luego de una larga reunión que duró 12 días y un intenso debate entre anarquistas, sindicalistas, socialistas, comunistas, internacionalistas, llegaron a un acuerdo basado en la unidad de la clase trabajadora para construir un país con respeto a los derechos de los trabajadores y el desarrollo social.
Así, el 12 de mayo de 1918, los convocados firmaron el pacto de la CROM que establecía en su declaración de principios, entre otros, “el derecho de la clase obrera a establecer la lucha de clases para conseguir mejores condiciones económicas y morales”.
También incluyeron “el proyecto obrero de integrar, por medio de estas agrupaciones, una sola unión de trabajadores en el mundo”.
En el gobierno de Plutarco Elías Calles la CROM logró entrar al medio político y ser protagonista en varios conflictos importantes del país. A su base social se habían sumado tipógrafos, obreros textiles, trabajadores portuarios, empleados de teatro y de gobierno, jornaleros agrícolas, ambulantes, voceadores.
La CROC, de la mano de su principal ideólogo, Luis N. Morones, tipógrafo, empleado de la Compañía Telefónica Mexicana y fundador en diciembre de 1914 del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), cumpliría uno de los postulados de la Casa del Obrero Mundial: que los trabajadores participaran en la creación de leyes e instituciones. Un año después constituyó el Partido Laborista Mexicano y trabajó en la Ley Federal del Trabajo de 1931.
PÉRDIDA DE PODER
Para Rodolfo Gerardo González Guzmán, líder de la CROM desde hace una década, estos 100 años han sido de lucha permanente y activa en la historia social del país, la cual se ha recrudecido desde hace tres décadas, con el modelo económico neoliberal, que precariza las condiciones laborales en México.
Se ha perdido el poder de compra de los salarios casi 78% y, de alguna manera, los bajos salarios han afectado a las instituciones de seguridad social. Recientemente hubo un problema en el Seguro Social, que estuvo a punto de una quiebra técnica, porque, al bajar los salarios y la aportación de los trabajadores, eso les afectó”, afirma en entrevista con Excélsior.
El líder critica ácidamente el uso del outsorcing, verdugo del trabajador mexicano.
La CROM cumple hoy un siglo librando batallas para que los empleados mexicanos puedan tener mejores salarios y mejores condiciones de trabajo.
LUCHAS
- Para Gerardo González, con la llegada de Carlos Salinas a la Presidencia “vino una embestida contra el sindicalismo, pues el Presidente quería hacer el tendido para que transitara la política neoliberal en el país.
- “De esos tiempos para acá, el movimiento obrero no ha sido tomado en cuenta en decisiones importantes y, de alguna forma, no han surgido leyes que detonen beneficios para la clase trabajadora”.
- Otra lucha de la CROM ha sido el salario mínimo; “si no alcanza, entonces ése no es el salario mínimo al que aspiramos los trabajadores del país. El salario mínimo antes se usaba como referencia; hoy no alcanza para nada”.