Ingreso a la UNAM se encarece 35% por la crisis de examen en línea
La máxima casa de estudios ya había pagado 41.9 millones de pesos por evaluar en línea a los aspirantes de licenciaturas; la aplicación de una prueba de control presencial requirió el desembolso de 14.6 millones examen

La crisis que obligó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a aplicar un examen de control presencial a los aspirantes de licenciatura elevó 34.9 por ciento el costo que ya había tenido la evaluación en línea, al requerir un gasto adicional de 14 millones 641 mil 653.22 pesos.
Hasta el 31 de julio, la máxima casa de estudios había destinado 69 millones 189 mil 760.34 pesos a la contratación de los servicios de Territorium Life para evaluar en línea a 261 mil 779 aspirantes.
De ese universo, 158 mil 558 correspondieron al proceso de ingreso a licenciatura, por el que se gastaron 41 millones 907 mil 830.71 pesos. Es decir, cada evaluación en línea costó a la UNAM aproximadamente 264.31 pesos por aspirante.
A ese gasto se sumaron los 14 millones 641 mil 653.22 pesos destinados a montar el examen de control presencial en cuatro sedes del país, con lo que el costo acumulado de la evaluación de ingreso a licenciatura ascendió a 56 millones 549 mil 483.93 pesos.
Según información obtenida por Excélsior, el gasto extraordinario incluyó la logística necesaria para atender a los aspirantes registrados para presentar el examen de control, así como el traslado de recursos tecnológicos, materiales y personal, además de la renta de espacios y la infraestructura eléctrica requerida para operar las sedes de Ciudad de México, Oaxaca, León y Tijuana.
La Universidad preparó el operativo para atender a 58 mil 783 aspirantes registrados, con el objetivo de ampliar la participación a distintas regiones del país.
Sin embargo, finalmente 36 mil 885 aspirantes acudieron al examen, es decir, 62.8 por ciento de los registrados.
Eso significa que los 14 millones 641 mil 653.22 pesos destinados al operativo extraordinario equivalieron a unos 397 pesos por cada aspirante que presentó el examen de manera presencial.

El examen de control fue convocado después de las anomalías detectadas en la aplicación remota del concurso de selección. La Comisión Técnica de Expertas y Expertos que revisó el proceso concluyó que los resultados atípicos observados en la modalidad en línea tenían un carácter multicausal y que no era posible establecer responsabilidades individuales con base únicamente en los datos analizados.
Derivado de ello, la Universidad tuvo que desplegar un segundo dispositivo de evaluación para comprobar los resultados de los aspirantes, con un costo adicional de 14.6 millones de pesos.
La dimensión del gasto se observa al compararlo con los ingresos que genera el propio proceso de selección.
En 2025, la UNAM captó 110 millones 940 mil pesos por cuotas de aspirantes de licenciatura correspondientes a tres periodos de selección, pago que incluía el derecho a examen y la guía de estudios.
Los 14 millones 641 mil 653 pesos que requirió el examen de control de 2026 equivalen a 13.2 por ciento de esa recaudación anual: es decir, el operativo extraordinario costó a la Universidad el equivalente a más de uno de cada ocho pesos que obtuvo en todo un año por las cuotas de aspirantes de licenciatura
Los 14 millones 641 mil 653 pesos que representa el examen de control equivalen, por ejemplo, al monto de 4 mil 67 becas semestrales de manutención para estudiantes de licenciatura.
En agosto, el secretario administrativo de la máxima casa de estudios, Tomás Rubio, explicó que los procesos de selección históricamente se financian con ingresos extraordinarios que genera la propia Universidad, debido a que quienes participan en ellos aún no forman parte de la comunidad universitaria.
Rubio aseguró entonces que estos recursos no provienen del presupuesto destinado a las funciones sustantivas de la institución, como la docencia, la investigación y la difusión de la cultura, y que la aplicación del examen de control no implicaría una reducción de recursos para otras áreas académicas ni comprometería el funcionamiento de la Universidad.
Así, el gasto fue absorbido por la UNAM y representó un desembolso adicional al costo de la evaluación en línea, que ya había requerido 41.9 millones de pesos para el proceso de ingreso a licenciatura.