INECC, organismo debilitado y reducido; herramienta para combatir cambio climático

Su presupuesto ha tenido constantes reducciones; en 2014 se le aprobaron 198 millones de pesos y este año, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, ejerció sólo 175 millones; aunado a ello, su plantilla laboral se ha visto disminuida

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México llega a la Conferencia de las Partes (COP 27) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) debilitado y con una reducción considerable en su presupuesto fiscal. Este 2022 su presupuesto fue 10% menor que el aprobado para 2014, el primer año que recibió recursos para su operación.

Una de las tareas del INECC es la elaboración y actualización del Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero, uno de los principales compromisos de México ante la CMNUCC.

Este inventario es un instrumento crucial para el combate al cambio climático, que nos permite conocer las emisiones de nuestro país que se originan por las actividades humanas en todo el territorio nacional y con ello poder diseñar las políticas de reducción de emisiones.

Hoy, sin embargo, el presupuesto del INECC enfrenta problemas graves. En 2014 se aprobaron 198 millones de pesos y en 2022, según el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF), se le asignaron 175 millones.

El INECC fue creado en 2013 a partir de la Ley General de Cambio Climático (LGCC) como un organismo descentralizado de investigación para generar e integrar conocimiento técnico y científico e incrementar el capital humano calificado en la formulación, conducción y evaluación de políticas públicas para la protección del medio ambiente y la mitigación y adaptación al cambio climático.

Desde diciembre de 2021, el gobierno federal dio a conocer su intención de desaparecer la autonomía de la institución para dejar de ser un organismo descentralizado y convertirlo en una dirección general, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En este 2022, el INECC también perdió su sede original, que se encontraba en Periférico Sur 5000, colonia Insurgentes Cuicuilco, alcaldía Coyoacán, y mudaron sus instalaciones a la Carretera Picacho-Ajusco 4219, Jardines en la Montaña, Tlalpan, donde ahora comparte oficinas con ASEA Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente.

De acuerdo con empleados del INECC, entrevistados por Excélsior, su plantilla de empleados sufrió una reducción considerable, de alrededor de 40%. Hoy, en las dos plantas que ocupa esta institución en el edificio de la Carretera Picacho Ajusco, no hay más de 60 trabajadores.

Otra función del INECC es concientizar y promover la sustitución del uso de combustibles fósiles por energías renovables, como la eólica (viento) y solar.

México llegó a la COP27 ocupando los últimos tres lugares del ranking con finanzas sostenibles. Según el Índice de Finanzas Sostenibles (IFS) del Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe, México destinó 15.8 % a presupuesto intensivo en carbono en comparación con 0.05 % asignado vía presupuesto sostenible. Además, desde marzo, se suspendió temporalmente la operación de las modalidades de Hipoteca Verde en el INFONAVIT para la adquisición de ecotecnologías.

Otro reto significativo frente a la COP en materia energética es la ambivalencia de México frente a compromisos internacionales. En junio de este año, por ejemplo, la Secretaría de Energía (Sener) anunció que generaría 35% de su energía a partir de fuentes renovables hasta 2031. El compromiso en el Acuerdo de París era alcanzar esa meta en 2024.

El incumplimiento, según el documento Prodesen, se debía a una inviabilidad técnica y económica. A finales de septiembre, sin embargo, Sener se retractó: la publicación del documento tuvo intermitencias y fue dado de baja. La actualización rectifica las metas ambientales y asegura que sí generará 35 % de la energía a través de fuentes limpias en 2024.

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IMPACTO EN NIÑAS Y MUJERES

Comenzó la COP27 y expertos coinciden en que la transición hacia fuentes de energía renovables se desaceleró en esta administración debido a la apuesta por combustibles fósiles. Esta apuesta se refleja en las iniciativas de Ley de la Industria Eléctrica y de Hidrocarburos y en la construcción de la refinería Dos Bocas.

En la discusión se habla poco de las implicaciones para niñas y mujeres, pero expertas coinciden: es indispensable generar planes de transición energética con perspectiva de género, de lo contrario, las brechas de género se agudizarán.

En la discusión nacional sobre transición energética se habla poco de las implicaciones que esto representa para niñas y mujeres. Sin embargo, considerarlas es crucial.

“La transición energética en los últimos años con las nuevas políticas y los cambios y adecuaciones a proyectos que ha habido presenta una desaceleración. Y es importante que cuando discutamos este tema, hablemos del impacto transversal en materia de género”, explicó en entrevista Aidée Zamora, coordinadora general adjunta de Red Mujeres en Energía Renovable y Eficiencia Energética (Redmeree).

“Hay dos tipos de impacto para las mujeres: el directo y el indirecto. El impacto directo es que las mujeres son más vulnerables a los efectos del cambio climático. Por ejemplo, hay comunidades rurales donde las mujeres son jefas de familia y ellas deben recolectar leña para cocinar, esto les quita tiempo por las distancias y además puede provocar enfermedades pulmonares. Ahora, el impacto indirecto lo tenemos en la fuerza laboral porque el sector tiene brechas de género marcadas. El peligro ahí es que si no incluimos a las mujeres en las conversaciones de la transición energética estamos haciendo políticas que no son integrales porque no consideran la perspectiva de las mujeres”, indicó.

El estudio Vivir a Oscuras: la pobreza energética en México, muestra que las mujeres enfrentan rezagos energéticos particulares.

Por ejemplo, revela que hasta 2020, 13.5 millones de personas utilizaban leña o carbón como principal energético. Asimismo, 3.6 millones de hogares no contaban con una chimenea para extraer el humo. En conjunto, esta situación expone a enfermedades respiratorias y quemaduras graves, en especial a las mujeres, niños y ancianos. Además, ese mismo año, 21 mil 972 personas murieron por Enfermedad Pulmonar Obstructiva (EPOC); 45% de ellas eran mujeres.

Agregado a esto, las brechas de género en el sector energético son agudas. En las dependencias gubernamentales del sector energético, por ejemplo, sólo 25 % de la fuerza laboral son mujeres. De este 25 % de trabajadoras, sólo el 0.5% se encuentra en toma de decisiones.

Rosanety Barrios, financiera y analista de temas energéticos, coincide con Zamora en que la transición está desacelerada. Además, advierte, que esta decisión gubernamental corre el riesgo de agudizar la brecha de género.

“Desafortunadamente, en México la transición energética está frenada en muchos sentidos por la política pública actual. Entonces no se está abordando desde una perspectiva de género porque no se está abordando desde prácticamente ninguna óptica”, explica en entrevista para Excélsior.

“Si seguimos así, las brechas para las mujeres se van a ampliar. Para poder tener una línea de combate a la brecha de género a través de la transición energética lo primero que necesitamos es una serie de medidas concretas que abonen a la transición a energías limpias.

“Después, se tienen que abordar de manera específica las líneas de género dentro de la transición. Pero en México estamos un paso atrás. La política energética actual que privilegia el uso de los combustibles y retrasa la penetración de energía renovable. Entonces, si no hay nada aborde primero la transición y luego la transición con visión de género, entonces lo que está ocurriendo en México es que se está agudizando la brecha.”

* Claudia Solera y Mariana Limón fueron las periodistas de México seleccionadas en mayo de 2022 para asistir a Múnich, Alemania, a la Conferencia “Women Energize Women”, centrada en el papel de las mujeres en el sector energético

y la necesidad de diversificación.