Identidad y cosmovisión: De therians a nahuales, el vínculo animal en Oaxaca

Mientras las tendencias digitales exploran la identidad no humana, la tradición zapoteca mantiene vivas a las tonas, recordando la conexión entre el alma y la naturaleza de una raíz ancestral

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Con madera de copal, tallan a los nahuales y tonas oaxaqueñas.Fotos: Especial.

En un mundo donde el fenómeno de los therians, personas que se identifican espiritual o psicológicamente con animales, genera debates, Oaxaca ofrece una respuesta milenaria que no separa a las personas de la naturaleza.

Según la cosmovisión zapoteca, cada individuo nace vinculado a una tona, un animal protector asignado conforme a su día y año de nacimiento, que representa su destino y su alma.

Esa conexión se complementa con la figura del nahual, un ser mítico capaz de trasmutar y conectar lo humano con lo animal y lo material con lo espiritual.

En comunidades del Valle de Oaxaca, como San Antonio Arrazola y San Martín Tilcajete, esa identidad no es solo una idea, sino que se vive como una realidad palpable tallada en madera de copal, donde los artesanos liberan al animal que la pieza “tiene dentro”, para mostrar un bestiario de 20 especies que van desde el jaguar hasta la serpiente.

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Las comunidades del Valle de Oaxaca, como San Antonio Arrazola y San Martín Tilcajete, acostumbran a traer a la vida a las tonas.

Hay más de 20 tonas en el calendario prehispánico

Es así como lo hoy llamado tendencia, en los Valles Centrales de Oaxaca ha sido, por generaciones, el arte de entender la vida cotidiana a través del espíritu animal.

Y es que en el calendario prehispánico existen 20 tonas: coyote, lagarto, armadillo, tortuga, serpiente, conejo, venado, rana, perro, chango, búho, águila, jaguar, mariposa, pescado, caracol, chuparrosa, tlacuache y cenzontle.

Víctor Cata, escritor y secretario de las Culturas e Interculturalidad de Oaxaca, explicó a Excélsior que el pensamiento zapoteco del Istmo de Tehuantepec, parecido al pensamiento mesoamericano, establece que “el origen de los seres humanos está vinculado con animales totémicos”.

La mujer junto con la tierra, la serpiente y la luna son elementos fascinantes. La mujer cada periodo (menstruación) va cambiando y no muere. La serpiente cada periodo cambia de piel y no muere. Igual sucede con la tierra y de ahí viene la vinculación”, apunta el también historiador y lingüista”, apuntó.

Baste recordar que a la fecha prevalece un saludo amistoso entre mujeres, cuando se encuentran, se dicen: ‘hermana, lengua de serpiente’”.

El hombre, abundó, viene del jaguar.

Un felino vinculado la fuerza, con el misterio, es el felino más grande de América”, afirmó.

La tradición de tallar nahuales y tonas de madera

En los Valles Centrales de Oaxaca sus habitantes mantienen la tradición de la talla de nahuales y tonas de madera de copal.

Se trata de representaciones estilizadas de animales que, en la cosmovisión zapoteca, representan el destino y el alma de una persona y que se asigna a los recién nacidos.

Todas las obras de los artesanos oaxaqueños se basan en las 20 tonas del calendario prehispánico, mismas que han sido reconocidas por los principales museos de arte en el mundo.

Se talla en madera de copal porque es manejable, suave y muy sinuosa, lo cual aprovecha el artesano para previsualizar el animal “que tiene dentro”.

No obstante, algunas figuras se arman con diversas piezas de madera, las cuales pasan por un complicado proceso de preparación consistente en baños con soluciones especiales para librarlas del ataque de insectos, y finalmente se pintan.

*mcam

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