Tras homicidio de panaderos en Colima, revelan modus operandi de sicarios
En su mayoría, los miembros de los esos grupos delincuenciales no son originarios del estado, sino que provienen de otras entidades

Luego del asesinato de dos hermanos panaderos, el pasado 14 de abril en la capital de Colima, fue capturado el autor material, se trata de José Antonio “N”, conocido como “El 51”, quien había sido asegurado desde el 15 de abril; sin embargo, fue hasta este sábado 18 cuando se le ejecutó la orden de aprehensión por el delito de homicidio.
Las líneas de investigación lo relacionan no únicamente con el homicidio de los panaderos, sino también con al menos siete asesinatos registrados en las últimas dos semanas. Entre estos casos se encuentra el de tres hermanos en la colonia Albarrada, así como el de un elemento de la Policía Estatal ocurrido el 2 de enero de 2026.
En una rueda de prensa, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) de Colima, Ricardo Fabián Gómez y el titular de la Fiscalía, Bryant García, confirmaron que la detención inicial se dio por portación de arma de fuego y posesión de droga, situación que permitió mantenerlo bajo resguardo mientras avanzaban las investigaciones por otros hechos delictivos.
De acuerdo al secretario de Seguridad, esta célula fue desarticulada tras un operativo en el que tres de sus integrantes murieron, durante un enfrentamiento con elementos de la Marina el 16 de abril, mientras que otros tres fueron detenidos cuando intentaban huir a bordo de motocicletas.

Asimismo, se informó que el autor intelectual, tanto del ataque ocurrido el 2 de septiembre de 2025 en la panadería El Pichón, donde seis personas fueron asesinadas, como del doble homicidio de los empresarios panaderos, ya está identificado, aunque hasta el momento no ha sido detenido.
Las autoridades precisaron que “El 51” únicamente habría participado en el asesinato de los hermanos panaderos y, de manera preliminar, no estaría vinculado con la agresión de septiembre pasado. Esto, explicaron, debido a que la actividad de los sicarios dentro de estas organizaciones suele ser de corta duración, ya sea por muerte o por constantes cambios de zona.
Modus operandi
Durante la misma conferencia, autoridades de seguridad detallaron la forma de operación de estas células delictivas en Colima. Explicaron que suelen estar conformadas por grupos de seis integrantes, cada uno identificado con un número en lugar de su nombre, como mecanismo para dificultar su identificación.

También señalaron que, en su mayoría, los miembros no son originarios del estado, sino que provienen de otras entidades, con el objetivo de evitar ser reconocidos por la población. Bajo este esquema, no se descarta que personas reclutadas en Colima estén operando en otras regiones del país.
Están integrados por bloques de seis elementos y de estos grupos, todos los participantes o los integrantes son foráneos. Si hay jóvenes de Jalisco operando en Colima, seguramente pueda haber jóvenes de Colima operando en Jalisco. Y si a lo mejor operan en Michoacán, al día siguiente operan en Colima y al día siguiente operan en Jalisco” detalló el teniente Ricardo Fabián Gómez.
Tras cometer los delitos, los agresores se refugian en casas de seguridad y posteriormente diseñan rutas de escape a través de brechas en zonas periféricas, lo que complica su localización inmediata por parte de las autoridades.
Los delincuentes se extraen o se fugan de la zona urbana hacia zonas rurales para poder esconderse. Hacen algo que se llama 'encerrarse', 'enfriarse', 'entusarse' en las casas de seguridad para después poder escapar o salir”, detalló el secretario.
Finalmente, lanzó un llamado dirigido a jóvenes en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado, al advertir que la vida dentro de estas estructuras es breve y marcada por la explotación.
Realmente la vida útil de un sicario, y que lo entiendan los jóvenes, es sumamente breve. Son explotados por esa gente delincuente, son explotados por estos grupos delictivos, aprovechados y después tirados como basura”.
*DRR*