Confirman dos casos de gusano barrenador en humanos en Guerrero, reporta Salud
Confirman dos casos de miasis por gusano barrenador en humanos en la Costa Chica de Guerrero; uno fue dado de alta y otro sigue en tratamiento.

La Secretaría de Salud federal confirmó que en Guerrero se han detectado dos casos de contagio de gusano barrenador en humanos, uno en el municipio de Cópala y otro en Azoyú, en la región de la Costa Chica.
De acuerdo con el boletín del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, correspondiente a la semana epidemiológica 3, se trata de dos casos de miasis por Cochliomyia hominivorax. El paciente de Cópala, quien presentó una lesión en el miembro inferior derecho, ya fue dado de alta, mientras que el paciente de Azoyú continúa en tratamiento ambulatorio.
Las edades de los pacientes son 74 y 53 años, respectivamente.
Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó que la plaga del gusano barrenador está presente en 37 municipios de Guerrero, con un registro de 313 reses infestadas.

Los municipios con casos activos son Ayutla, Coyuca de Benítez, Tecpan, Azoyú, Tlacoachistlahuaca, Petatlán, Acapulco, Igualapa, Chilpancingo, La Unión, Marquelia, Arcelia, Atoyac, Coyuca de Catalán, Heliodoro Castillo, Tierra Colorada, San Luis Acatlán, San Marcos, Acuchillán, Apaxtla, Benito Juárez, Cuajinicuilapa, General Canuto Neri, Huitzuco, Chichihualco, Quechultenango y San Miguel Totolapan.
La miasis por Cochliomyia hominivorax es una enfermedad parasitaria considerada zoonótica y de notificación obligatoria en México.
Este insecto fue erradicado oficialmente del país en 1991 mediante la Campaña Nacional contra el Gusano Barrenador del Ganado, basada en la liberación de moscas estériles; sin embargo, desde 2023 se ha documentado su reintroducción en entidades del sur-sureste, particularmente en zonas rurales con alta movilidad de ganado y fauna silvestre. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el parásito puede depositar entre 200 y 400 huevos en heridas abiertas, y las larvas comienzan a alimentarse de tejido vivo en menos de 24 horas, lo que explica la rápida evolución clínica en humanos y animales.

La Secretaría de Salud ha señalado que el tratamiento oportuno —que incluye extracción mecánica de larvas, antisepsia y, en algunos casos, ivermectina— reduce significativamente el riesgo de complicaciones graves.
Senasica mantiene activos cercos sanitarios, vigilancia epidemiológica y campañas de capacitación para productores, ya que la infestación puede generar pérdidas económicas relevantes en la ganadería, además de representar un riesgo sanitario para poblaciones vulnerables en regiones con limitado acceso a servicios médicos.
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