Activista de Tamaulipas denuncia ataque tras exigir localizar a sus dos hijos

La abogada y activista Griselda Beas Ornelas fue maniatada y herida con arma punzocortante en su casa en Ciudad Victoria.

La víctima logró liberarse de las ataduras la mañana del jueves para pedir ayuda; fue atendida en el lugar por paramédicos del CRUM.
La víctima logró liberarse de las ataduras la mañana del jueves para pedir ayuda; fue atendida en el lugar por paramédicos del CRUM.Alfredo Peña

La abogada y activista Griselda Beas Ornelas fue atada y lesionada en una pierna durante un presunto robo en su domicilio, ubicado en el fraccionamiento Lomas de Calamaco, al poniente de Ciudad Victoria, Tamaulipas.

El jueves, la activista logró liberarse de sus ataduras y llamó a los cuerpos de emergencia a las 09:00 horas.

De acuerdo con el reporte preliminar, presentaba una lesión en una pierna con un arma punzocortante, presuntamente causada por su agresor.

La herida no obligó a que la llevaran a un hospital; solo se le atendió en el lugar por paramédicos del Centro Regulador de Urgencias Médicas.

De manera extraoficial, se informó que el ataque ocurrió en la madrugada, cuando un individuo la sorprendió, la amarró y le provocó la herida.

Aunque las autoridades no han proporcionado más información, se indicó que el presunto responsable se llevó las llaves de los vehículos de la víctima; se desconoce si sustrajo otros objetos de valor.

Beas Ornelas es abogada y activista social en Tamaulipas. Ha exigido la localización de sus dos hijos, presuntamente desaparecidos por la delincuencia organizada.

Las desapariciones ocurrieron en Reynosa: en 2012 se llevaron a su hijo Jesús Alejandro y en 2015 a Emiliano, de 18 años; hasta la fecha se desconoce su paradero.

La mujer se trasladó a Ciudad Victoria, donde inició una campaña para exigir a las autoridades la localización de sus hijos y la identificación de los responsables, a fin de que sean castigados conforme a la ley. En entrevistas, Beas Ornelas ha señalado que sospecha que la situación que vive se debe a represalias del crimen organizado, luego de que comenzó a apoyar a ciudadanos que sufrían abusos y secuestros por parte de los delincuentes.