¿Se encuentra preparado México para escuchar y atender el mensaje del Papa León XIV?

La iglesia católica en México colocó la interrogante sobre la mesa de la opinión pública a la luz de las diversas invitaciones - religiosas y de gobierno - formuladas al Sumo Pontífice.

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La jerarquía mexicana señala que el mensaje del Papa siempre es necesario al representar "un abrazo y un mensaje espiritual" para los millones de fieles que abrazan la fe.REUTERS

México es el segundo país con el mayor número de católicos en todo el mundo, pero ¿se encuentra preparado para escuchar y atender el mensaje del Papa León XIV, ahora que el líder religioso expresó su deseo de "visitar pronto" el país con el propósito de encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe?

La iglesia católica en México colocó la interrogante sobre la mesa de la opinión pública a la luz de las diversas invitaciones - religiosas y de gobierno - formuladas al Sumo Pontífice desde los primeros minutos en que fue electo en mayo del año pasado para acudir a tierra azteca.

La jerarquía mexicana señala que el mensaje del Papa siempre es necesario al representar "un abrazo y un mensaje espiritual" para los millones de fieles que abrazan la fe; sin embargo, es necesario preguntarse "¿cuál es el motivo de invitarle a México?", sobre todo a la luz de las "circunstancias abrumadoras" que enfrentan diversas regiones del país.

Ante esa posibilidad (de visitar pronto México), vale la pena preguntarnos, como mexicanos, ¿estamos dispuestos a escucharle? ¿Cuál sería el motivo de invitarle? Ciertamente nuestro país requiere de un abrazo espiritual, un abrazo amoroso, que nos recuerde que somos hijos de Dios 495 años después, seguimos necesitados de la intervención divina para pacificar esta bella tierra y unir nuevamente al pueblo de Dios. Sin duda, el Vicario de Dios en la tierra es un mensajero de paz y fe que siempre ha sido bien recibido en este país, y su mensaje es muy necesario ante las circunstancias abrumadoras en varias regiones del país; sin embargo, regresamos a la pregunta inicial, ¿escucharemos al Papa?", reflexionó el mensaje de la iglesia católica.

Al aterrizar el mensaje que hace unos días lanzó León XIV a la comunidad diplomática de la Santa Sede, la iglesia  explicó que llamó - entre otras cosas - al mundo entero a construir la paz, a tratar con dignidad a los migrantes, detener las persecuciones religiosas, defender la vida y a fomentar el diálogo.

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Se debe comenzar desde ahora y así "demostrar que estamos preparados para escuchar y atender con actos el mensaje" del Papa.REUTERS

En el caso de México esos llamamientos deben llevar a reflexionar por ejemplo  en ¿cuántas personas arrebatan la vida a otras?; ¿cuántas participan de la corrupción?; ¿cuántas más odian a quien piensa distinto en términos de creencias políticas?, preguntó este domingo la iglesia.

En México, nos preguntamos, ¿cuántos bautizados participan de la desaparición de personas?, ¿cuántos bautizados participan en los asesinatos y en la violencia?, ¿cuántos bautizados promueven el aborto como un derecho? Como pueblo de Dios, en una fe, ¿nos preocupamos del que sufre, del migrante, del pobre?, ¿o volteamos la cara hacia otro lado para evitar problemas?, ¿participamos y promovemos actos de corrupción?, ¿odiamos a nuestros hermanos que no comparten las mismas convicciones políticas o las mismas creencias?", se lee en el editorial del semanario Desde la Fe.

Frente a la posibilidad de que el Papa León XIV visite México en el mes de septiembre de este año -  tal como ha trascendido en el Vaticano en los últimos días - la iglesia previno que "no es necesario esperar a que llegue su Santidad" para iniciar una conversión "real de corazón"  y trabajar por construir la paz y un México mejor.

Se debe comenzar desde ahora y así "demostrar que estamos preparados para escuchar y atender con actos el mensaje" del Papa.

No hace falta esperar a que Su Santidad esté presente en nuestro país para iniciar una conversión real de corazón. Claro que lo necesitamos en nuestra tierra, su abrazo, su mensaje, que nos llene de esperanza y amor, pero estamos en muy buen tiempo de demostrar si estamos preparados para escuchar y atender con actos el mensaje del Santo Padre, que nos habla a todos" concluyó la postura de la iglesia.

fdm