Revelan nombres de empresas que destruyeron albergue de animales en Ensenada

Se trata de las constructoras Amaya Curiel y Pétreos Pacífico, cuya maquinaria pesada ingresó al predio destruyendo el refugio y matando a varios animales en su interior.

thumb
Con maquinaria pesada ambas empresas irrumpieron en el terreno

Dos empresas constructoras fueron acusadas de destruir un refugio de perros y gatos -algunos de los cuales fueron aplastados- dentro de las jaulas mientras maquinaria pesada llevaba a cabo labores de desalojo del refugio manejado por una mujer mexicoamericana, cuya casa también fue destruida.

Se trata de las constructoras Amaya Curiel y Pétreos Pacífico, cuya maquinaria pesada -montacargas, bulldozers y otros-, ingresaron al predio de la mujer identificada como Mina Galván quien argumenta haber adquirido legalmente los terrenos donde radica y construyó su espacio de rescate de animales desde noviembre de 2022.

TE PUEDE INTERESAR: Maltrato animal en Ensenada, 'como una película de terror': Arturo Islas

En los hechos, refirió la denunciante, fueron localizados 5 gatos y 2 cachorros de perros sin vida mientras la maquinaria aplastaba sus jaulas, en el predio ubicado en el Cañón San Carlos, de la delegación de Maneadero, al sur de Ensenada, Baja California.

También fueron destruidas 30 jaulas y alrededor de 50 perros quedaron deambulando en las inmediaciones del terreno en disputa.

thumb
Así quedó el predio ubicado en el Cañón San Carlos, de la delegación de Maneadero, al sur de Ensenada. (Cortesía)

Así quedó el predio ubicado en el Cañón San Carlos, de la delegación de Maneadero, al sur de Ensenada. (Cortesía)

La señora Galván precisó que "sin alguna orden de desalojo, con una maquinaria pesada como bulldozersm  y camiones con logos de la empresa Amaya Curiel y Pétreos del Pacífico, destrozaron y retiraron las estructuras donde estaban resguardadas las mascotas".

Luego de la destrucción de un albergue para mascotas ubicado en el Cañón de San Carlos, y tras la actuación de la Subdirección de Ecología y Medio Ambiente, se canalizarán las evidencias correspondientes ante la Fiscalía General del Estado (FGE), informó el alcalde Armando Ayala Robles.

El presidente municipal de Ensenada lamentó los hechos denunciados a través de la redes sociales, donde se observa la destrucción y desalojo de un albergue de mascotas en dicha zona y se señala a los conductores de camiones de carga de productos pétreos.

Especificó que desde el pasado 8 de mayo, la Subdirección de Ecología y Medio Ambiente recibió una denuncia telefónica que indicaba supuestas malas condiciones sanitarias y falta de permiso en ese refugio.

Al respecto, Oscar Quiñonez Uribe, subdirector del área, indicó que ante el reporte, el pasado 5 de julio personal de inspección fue para corroborar los hechos denunciados y encontró a aproximadamente 48 perros y 5 gatos en condiciones de salud aparentemente buenas y resguardadas del sol, dentro de jaulas tipo gallinero con espacio amplio, agua limpia y alimento.

Aunque el espacio estaba en buenas condiciones, dijo, las personas a cargo no presentaron evidencias de contar con registro y/o licencia ante el Gobierno de Ensenada para desarrollar la actividad, por lo que se otorgaron 20 días hábiles para tramitar y obtener favorablemente la licencia ambiental para operación de un albergue para animales.

Hasta el 24 de agosto la Subdirección y el albergue mantenían comunicación debido a una solicitud de prórroga para cumplir con la documentación solicitada, pero ayer 30 de agosto, mediante redes sociales, recibimos varias denuncias sobre el desalojo violento”, detalló.

Quiñónez Uribe refirió que fue una empresa privada y un particular quienes comenzaron a causar daños en la propiedad, destruyendo con camiones y maquinaria las jaulas del albergue, además de ocasionar la muerte de varias mascotas, por lo que se entregarán evidencias ante la FGE.

Con anterioridad, la firma Amaya Curiel se ha visto involucrada en diversos hechos tales como los movimientos de tierra que causaron las inundaciones en Tijuana de 1993 -donde se registró al menos media docena de muertes-, la extracción de arena y pétreos de los arroyos de Ensenada para ser exportados a la industria de la construcción en Estados Unidos, y la construcción de un fraccionamiento residencial, Laderas de Monterrey, el cual colapsó y afectó a decenas de familias que habían adquirido casas de alto valor en el mercado.

CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

fdm