El médico que vivió 36 años a tope
Jorge vivió 36 años a tope y logró todo lo que se propuso: ser médico, jefe de servicio, maestro, esposo, padre y hasta integrante de una banda de rock.

CIUDAD DE MÉXICO.
Jorge Alberto Toledo Gómez
Fecha de nacimiento: 17 de septiembre de 1983
Fecha de defunción: 6 de julio de 2020
Edad al morir: 36 años
Ocupación: Médico
Causa de muerte: Neumonía Atípica como consecuencia de Covid-19
Lugar de muerte: Hospital Regional Tlalnepantla ISSEMyM
Defunciones por Covid-19 al 6 de julio: 31,119
Como si hubiera conocido su destino, Jorge vivió 36 años a tope y logró todo lo que se propuso: ser médico, jefe de servicio, maestro, esposo, padre y hasta integrante de una banda de rock.
Antes de cumplir 18 años quedó huérfano de padre y madre, pero nunca perdió la sonrisa. Cada minuto lo vivió al mil.
El extrovertido y carismático joven estudió medicina en el IPN. Ahí conoció a su esposa, Elvia con quien tuvo a su hija Mariela de 3 años 10 meses de edad a quien llevaba a nadar, andar en bicicleta, patinar, al cine; le enseñaba inglés y hasta a cocinar.
Como médico general, los pacientes se le formaban para que les diera les consulta. Luego decidió especializarse en Imagenología Diagnóstica y Terapéutica y comenzó a trabajar en el Hospital Regional Tlalnepantla ISSEMyM; rápidamente se convirtió en jefe de servicio. Por las tardes tenía otro trabajo en un laboratorio privado
Daba clases en la UNAM, el Politécnico y hacía trabajo altruista en asociaciones de apoyo a niños con labio leporino y paladar hendido En 2017 se convirtió en uno de los pioneros en México en la realización de estudios de Videofluoroscopia de la deglución y Videofluoroscopia del habla
Parecía que nunca se cansaba. A todo siempre le ponía buena cara. En mayo, 8 de sus residentes se habían infectado del nuevo coronavirus. Cuando él se realizó una tomografía, resultó que tenía neumonía.
Se fue a casa con 30 días de incapacidad y un arsenal del tratamiento. Volvió al trabajo pero una semana después comenzó con gripe y fiebre y decidieron internarlo ahí mismo
Ingresó un lunes y el jueves debió ser intubado. El pronóstico se volvió crítico y entró en paro, pero se aferró a vivir. El lunes 6 de julio, Elvia su esposa, lo dejó ir, le dijo que ella y su hija iban a estar bien, que ya podía descansar y como en las películas, su frecuencia cardíaca empezó a bajar cada diez minutos hasta que al filo de las 11:55 de la mañana murió
Al día siguiente, ni la pandemia evitó que se le despidiera en grande, con un homenaje. Tocó el mariachi, sonaron las ambulancias de las sirenas y los aplausos de su personal.
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