OEA califica de “desastre político” la situación que atraviesa Nicaragua
La enmienda busca ampliar el periodo presidencial de Daniel Ortega y restringir la participación de la oposición en las urnas.

Luego de que este lunes la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobara una reforma constitucional que restringe la participación de la oposición en las elecciones y extendiera el mandato del presidente Daniel Ortega un año más, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, calificó como “desastre político” la situación que atraviesa el país centroamericano y llamó a las naciones del continente a generar propuestas para restaurar el espacio democrático.
En una declaración, el surinamés señaló que la intención de la pareja presidencial formada por Daniel Ortega y Rosario Murillo de perpetuarse en el cargo puede traerle terribles consecuencias al pueblo nicaragüense.
“La reforma constitucional aprobada en primera lectura, y que aún requiere un segundo voto, restringiría aún más la participación política, extendería los periodos de mandato y cerraría el espacio democrático. Especialmente alarmante es la disposición que impediría el acceso a cargos públicos a quienes sean etiquetados arbitrariamente como ‘traidores a la patria’”.
“La reforma convertiría la Constitución en un instrumento más para excluir voces disidentes. Estos cambios propuestos van en contra de los principios de la democracia representativa, el pluralismo político y el respeto a los derechos humanos consagrados en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana”.
Afirmó que el hemisferio debe pasar de las declaraciones a propuestas concretas y una acción coordinada que pueda ayudar, por medios pacíficos, a crear las condiciones para el diálogo y una transición hacia una democracia plena.
“Debemos ayudar a crear las condiciones para que Nicaragua restaure el espacio democrático, libere a los presos políticos, proteja los derechos humanos y trace una hoja de ruta hacia elecciones libres, creíbles y accesibles para todos. El futuro de Nicaragua debe ser decidido por los propios nicaragüenses y en beneficio de su pueblo.
“Los nicaragüenses merecen instituciones que protejan, no restrinjan, sus derechos. Merecen la libertad de elegir a sus líderes entre alternativas políticas en competencia y de determinar el futuro de su país”, sostuvo.
Los cancilleres de los países integrantes de la OEA están convocados el próximo 17 de septiembre a una reunión extraordinaria para analizar la crisis política en Nicaragua.