Conflictos en redes sociales se mudan a las aulas

De acuerdo con los resultados de la Consulta Nacional aplicada por la SEP a 565 mil 396 figuras educativas, el 38.7% identificó conflictos iniciados en redes sociales que se trasladaron directamente a las aulas

Celular restringido junto a cuaderno y pluma en un salón de clases
El impacto de los dispositivos digitales en los planteles educativos del país ha trascendido la distracción pedagógica para convertirse en un problema de convivencia escolar.Generada por IA

Un problema que se origina en el ámbito digital no termina cuando los estudiantes apagan la pantalla o dejan el teléfono móvil.

De acuerdo con sondeos que la SEP aplicó para regular el uso de celulares en las escuelas, las dinámicas virtuales están irrumpiendo en la vida cotidiana de los planteles, desencadenando fricciones, agresiones y episodios de violencia digital que impactan de manera directa la convivencia.

Casi cuatro de cada diez figuras educativas (38.7%) consultadas por la Secretaría de Educación Pública reportaron haber identificado conflictos que comenzaron en redes sociales u otros espacios digitales y que posteriormente continuaron o se manifestaron dentro de los planteles.

La consulta nacional, en la que participaron 565 mil 396 docentes y directivos, evidencia que el debate tecnológico en la educación sobrepasa la simple distracción en clase.

Violencia digital, privacidad y retos virales

El diagnóstico elaborado durante la fase intensiva de los Consejos Técnicos Escolares expone que la presencia de la tecnología en las aulas —donde 38.2% de los alumnos porta celular y 24.7% lleva reloj inteligente— ha erosionado el entorno escolar.

Un 33.2% del personal educativo detectó la toma o difusión de fotografías, audios o videos sin el consentimiento de los involucrados, mientras que un 29% identificó directamente situaciones de ciberacoso y agresiones en entornos virtuales.

Asimismo, un 31.5% de los encuestados reportó tener conocimiento sobre la realización de retos virales entre el alumnado y un 27.1% identificó la exposición de menores a contenidos con violencia o carga sexual explícita.

Erosión del aprendizaje y apoyo a la regulación

Los maestros vincularon de manera directa el uso incontrolado de dispositivos con un deterioro generalizado de las capacidades de los estudiantes: un 78.1% asoció la falta de atención a las pantallas, el 75.4% la atribuyó a la pérdida de memoria y el 67.4% a la reducción de la interacción social presencial.

Ante esta realidad, el magisterio respaldó la intervención de las autoridades: el 81.2% de las figuras educativas se pronunció a favor de implementar reglas de alcance nacional para el uso de tecnología en los planteles, un 95.7% apoyó fijar una edad mínima legal para el acceso a redes sociales y un 88.8% coincidió en que se debe limitar el acceso a celulares durante la jornada escolar.