Comunidades de Oaxaca se rigen por el ‘Horario de Dios’, no toman en cuenta el de Verano

En las comunidades indígenas de Oaxaca no se toma en cuenta el Horario de Verano desde su establecimiento en el año de 1996.

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Comunidad indígena en Oaxaca

En las comunidades indígenas de Oaxaca, con predominio en más del 80 por ciento del territorio, no se toma en cuenta el Horario de Verano desde su establecimiento en el año de 1996. 

La vida cotidiana trascurre sin alterarse, ni modificar el reloj; mujeres y hombres del campo se rigen por la luz del día, comúnmente llamado "Horario de Dios".

Incluso, las autoridades federales, estatales y municipales se han tenido que adaptar para evitar confrontaciones y por respeto a la autonomía de los pueblos.

Los servicios administrativos se ofrecen en el horario fijado por la mayoría, aunque en las ciudades domina el huso Horario de Verano.

Horacio Sosa Villavicencio, diputado local de Morena, comentó que las poblaciones indígenas hacen efectivo los artículos 115 y el Segundo Constitucional, que reconoce la autonomía y autodeterminación de los pueblos y comunidades indígenas.

Refirió que, en su comunidad de origen, San Bartolo Coyotepec, las actividades del campo, económicas y de servicios se rigen por la luz del día, conocido como “horario natural”, a pesar estar a 30 minutos al sur de la capital.

Desde su implementación (del horario de verano) los ciudadanos no hemos visto beneficio alguno en esta imposición, por el contrario, las tarifas de energía eléctrica continúan incrementando y ocasionando más daño a la economía de las familias mexicanas”, expuso. 

En lo que respecta al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) brinda las oportunidades para que los directivos, madres, padres y tutores puedan organizarse por sí mismos, y flexibilizar el horario y el calendario escolar, acorde con cada escuela y región.

Esto es, según los usos y costumbres de la comunidad, previo acuerdo de asamblea, pueden adecuar el horario según las necesidades de la comunidad escolar, “siempre y cuando no se afecte el plan de estudios establecido y las horas de clases oficiales”.

Según las autoridades no se trata de decisiones fortuitas, sino justificadas, con el fin de favorecer a la población escolar para realizar ajustes ante situaciones meteorológicas o geográficas, que caracterizan a las escuelas rurales de la entidad.

Por su parte, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene su rechazo al horario de verano, como ocurre desde 1996, al considerar que se trata de un mecanismo, “que lejos de beneficiar a la ciudadanía, responden a los intereses neoliberales que buscan más enriquecimiento a costa del pueblo de México”. 

La gremial lo denomina “horario de la resistencia”, un acuerdo político avalado por la mayoría, como una postura congruente ante la continuación de “la imposición (del horario de verano) que obedece a intereses neoliberales”.

Y, por esto, las actividades escolares, asambleas, reuniones sectoriales, ruedas de prensa, entre otras actividades, se realizan en el horario natural, “excepto, en aquellos municipios que las madres y los padres de familia acuerden lo contrario con la dirección del plantel”.

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