Ariadna Montiel denuncia presunta compra de votos con códigos QR en elección de Coahuila
Al referirse a los resultados de la jornada electoral, la funcionaria afirmó que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) habría implementado un mecanismo para condicionar el sufragio de los ciudadanos a cambio de una retribución económica.

La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, denunció un presunto esquema de compra y coacción del voto durante la reciente elección en Coahuila, al que denominó "QR Gate", y aseguró que podría superar las prácticas electorales que se denunciaron durante los comicios presidenciales de 2012.
Al referirse a los resultados de la jornada electoral, la funcionaria afirmó que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) habría implementado un mecanismo para condicionar el sufragio de los ciudadanos a cambio de una retribución económica.

"¿Cuál fue el modus operandi de este QR Gate que estamos viviendo? Puede superar lo que conocimos en 2012 con el presidente Peña", señaló.
De acuerdo con Montiel, operadores priistas entregaban a los votantes un código QR antes de acudir a las urnas. Posteriormente, una vez emitido el sufragio, los ciudadanos debían tomar una fotografía de la boleta y otra imagen junto al código recibido para comprobar que habían participado en el esquema.
Según la explicación de la secretaria, ese procedimiento permitía a los operadores verificar la participación de los votantes y autorizar el pago acordado.
"El PRI decidió que cada uno de sus votos fueran comprados para ganar en esta elección. Los operadores del PRI entregaban un código QR a las y los ciudadanos y con el voto tuvieran una retribución económica. Ya que haya tomado una foto en la boleta, se toma una fotografía frente al QR y puede recibir su pago", sostuvo.
Las declaraciones de Ariadna Montiel se suman a los señalamientos y controversias surgidos tras el proceso electoral en Coahuila, donde actores políticos han intercambiado acusaciones sobre presuntas irregularidades ocurridas durante la jornada de votación. Hasta el momento, las autoridades electorales deberán determinar si existen denuncias formales y elementos que acrediten la operación de este supuesto mecanismo de compra de votos.