Casamenteros ‘toreaban’ al covid; matrimonios crecieron 35% en 2021
Organizadores de bodas relatan su experiencia durante la pandemia. Algunos hacían pruebas del virus a los invitados; otros se trasladaban a estados donde el semáforo epidemiológico estaba en color verde

Luego de que la pandemia de covid-19 interrumpió las bodas durante 2020, el boom del amor regresó a partir del año pasado y los sí frente al altar se han disparado, incluso, a niveles mayores a los que se tenían antes de la crisis sanitaria, de acuerdo con wedding planners, consultados por Excélsior.
Yani Villegas, wedding planner de Nubox Events, con una década de experiencia, recuerda que la pandemia fue etapa crítica para el sector. En plena crisis, tuvo que planear la boda de Michele Rosales y Andrea Vaca, quienes decidieron no mover la fecha de su matrimonio.
Fuimos aventurados, los novios nos pedían que sí se llevara a cabo su evento, ese día llevamos enfermeras que hicieron pruebas antes de que iniciara el evento y los novios sabían que si salía una prueba positiva no se iba a dejar pasar al invitado a su boda”, contó.
Esa fue la única boda que Yani organizó durante ese año. A estas alturas ya tiene su agenda de eventos repleta hasta abril de 2023.
Michele le propuso matrimonio a Andrea en agosto de 2019 y decidieron que se casarían el 5 de diciembre de 2020. Y ni el virus SARS-CoV-2 lo impidió. En una de las pocas bodas que se realizaron en el país en ese año, con todas las medidas de seguridad, en un salón con 150 invitados, llevaron a cabo el festejo.
Fuimos de los novios más aventados en echar una boda a andar cuando todo parecía negativo, donde todo parecía que no se podía dar pero finalmente ese día se tomaron todas las restricciones posibles y eso nos ayudó a tener una boda con quien queríamos, que todo saliera muy bien con las medidas de limpieza desde la entrada, desde las mesas y afortunadamente hoy podemos decir que no tuvimos ni un contagiado, y que todos disfrutamos ese día”, dijo Andrea.
Pero ese no fue el común denominador. Santiago Villaseñor, wedding planner quien lleva 15 años en la industria de las bodas, explicó que fue hasta 2021 cuando el mercado comenzó a recuperarse poco a poco. Había parejas incluso, que decidían mover el estado en el que se casaban, de acuerdo al color del semáforo epidemiológico o que, de plano, implementaron el semáforo en su propia boda, mismo que consistía en poner un sticker de colores verde, blanco o rojo en sus invitados que indicaban a quienes sí o no se podían acercar.
A principios de 2021, la gente ya empezaba a querer tener bodas, y creo que hasta el segundo semestre de 2021 es donde empiezan a liberarnos fechas, empieza la gente a casarse un poco todavía con estos rezagos del miedo como son los montajes, separación, sanitización, se tuvo que incrementar un tema de costos por todo lo que conllevaba hacer bodas covid frendly, que era sanitizar, protección para cubiertos, hacer pistas con espacios separados, al aire libre, que la verdad era muy incómodo porque al final del día pues nos dedicamos a la celebración y la celebración es cuestión de cercanía, de abrazos y más para el latino y pues terminas después de, 2, 3, 4 tragos en una fiesta como la conocemos”, reconoció
Santiago señaló que en el proceso de la pandemia le tocó hacerla hasta de psicólogo para las novias tratando de hacerlas entender que lo importante no era el hecho de la fiesta de 800 invitados como la habían soñado.
Obviamente era un tema mucho de personalidad, había novias súper centradas que lo entendían pero había novias que sufrieron mucho el proceso por toda la boda que habían soñado y la expectativa”, refirió.
Datos del Inegi señalan que durante 2021 se registraron 453 mil 85 matrimonios, lo que representa un incremento de 35% respecto a 2020.
En el país, la tasa de matrimonios por cada mil habitantes de 18 años o más fue de 5.11. Ésta representa un aumento de 1.29 unidades respecto a la de 2020.
Ahorita en 2022 ha sido uno de los años con más trabajo que hemos tenido, yo al día de hoy te puedo decir que ya se pagaron todas las bodas que veníamos arrastrando. Antes de la pandemia nosotros podíamos tener un promedio de 18, 22, 23 bodas al año, este año nosotros registramos hasta 38, 42 diferentes tipos de eventos”, detalló Villaseñor.
BODA-BAUTIZO
En octubre pasado Yani Villegas tuvo la última boda que se venía aplazando por la pandemia. Ahora ya todos sus matrimonios programados son de nuevos clientes.
Ahora que ya terminamos con todas puedo contar que nos pasó absolutamente de todo, hay muchas historias que contar, hubo parejas que se embarazaron, que ya tenían planes de casarse y se embarazan en pandemia, entonces cuando van a hacer su boda o llega la fecha de su boda era boda-bautizo, eso fue un caso, parejas que reprogramaron ahorraron un poco más de dinero y tuvieron una boda mucho mejor, o parejas que decidieron ya no casarse y simplemente irse a vivir juntos”, relató.
Para Yani Villegas y Santiago Villaseñor la pandemia fue una especie de llamada de atención de lo vulnerables que somos y empujó de alguna manera a las personas a tomar decisiones importantes, entre ellas, la del matrimonio.
Y en México que tenemos esa necesidad de echar la casa por la venta a la hora de celebrar, la verdad es que nos dimos cuenta que es algo que eventualmente iba a seguir, así que tenemos bodas para rato”, concluyó Santiago Villaseñor.
cva
*En el siguiente enlace encontrarás las noticias de Última Hora
