Caballos, aliados en una terapia; taller de duelos ayuda a superarlos

Marily Tiburcio y Paula Regueiro trabajan con deudos en Veracruz y los acompañan para aliviar el sufrimiento

CIUDAD DE MÉXICO.

A los 10 años, Marily Tiburcio enfrentó el duelo más retador, luego de sufrir un infarto cerebral.

“El doctor dijo en su momento: la niña no va a caminar ni a hablar”, yo me acuerdo perfecto que escuché eso”, recordó Marily en entrevista con Excélsior.

Uno de los momentos más difíciles de su proceso fue aceptar su discapacidad, sin embargo, logró superarlo cuando los caballos llegaron a su vida.

“Yo comencé con equinoterapia para trabajar el tema del físico. Ahora mi frase es ‘si yo pude, cualquiera puede’, porque sí es posible volver a recuperar el sentido a la vida y preguntarse de qué ya no me quiero perder”, señaló.

Hoy, convertida en terapeuta ecuestre, junto con Paula Regueiro, antropóloga social, crearon un taller de duelos, asistido con caballos, para dignificar la muerte y acompañar en este proceso de dolor a los familiares de las víctimas de covid-19, que la mayoría de las veces no pueden despedirse de su familiar y el último adiós se da al cruzar la línea de urgencias del hospital y el reencuentro sucede solamente hasta que regresan las cenizas en una pequeña urna.

De repente, Marily percibió que era una necesidad de la gente que atendía.

De cada 10 personas con las que estaba en contacto, a través de las terapias con caballos, ocho enfrentaban una pérdida. Por ejemplo, Marily recibió a una señora que en menos de cuatro meses había perdido a su hijo, a su mamá y a su hermano.

“Es muy duro enfrentar estos duelos, en los que no puedes despedirte de tu ser amado. El no poder decirle adiós, no poder sentirlo, no poder tocarlo. En mi familia ya lo vivimos, uno de mis tíos más queridos entró al hospital y nos decían que iba bien, que iba bien y a los cinco días se murió. Ni siquiera pude ir al funeral”, lamentó Marily.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, las medidas epidemiológicas que limitan a las personas despedirse del familiar mediante rituales religiosos o de manera física puede incrementar el riesgo de convertirse en un duelo complejo persistente y del consumo de sustancias, los trastornos del sueño o la desesperanza.

Por lo que las autoridades de salud sugieren recurrir a “rituales alternativos” que faciliten el proceso de duelo, cómo escribir una carta, crear un álbum de fotografías de su ser querido, crear un video y compartirlo con la familia o elevar globos al cielo con un mensaje.

“Yo creo es importante la posibilidad que nos dan estos rituales de poder expresar las emociones que surgen, a partir de esta pérdida, como la tristeza, el enojo, la angustia, porque si nos quedamos con esta sensación de vivirlo en solitario, donde ni siquiera somos capaces de manifestar nuestro mi dolor, nos pone en una situación muy vulnerable”, alertó Paula Regueiro.

Para Marily, este tipo de rituales alternativos “son simplemente para nosotros, para conectar con lo perdido, desde este lugar y poder darle una despedida totalmente digna”.

“Es básico liberar estas emociones, porque si no lo que hacemos es atorarnos en la vida y quedarnos con los sentimientos de enojo, deuda o culpa”, explicó Marily.

La misma Secretaría de Salud se ha dedicado a desarrollar manuales de duelos destinados a los familiares y al personal médico, en los que enfatiza la necesidad del uso de “rituales alternativos” ante esta contingencia.

“Todo ritual es un acto simbólico que nos permite procesar un evento psicológico en la realidad. De la misma manera un ritual de despedida nos ayuda a expresar nuestras emociones ante una pérdida favoreciendo el proceso de duelo mediante el acompañamiento de los otros, aliviando el dolor emocional y fortaleciendo al doliente”, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

En algunos funerales, por ejemplo, están permitiendo, manteniendo la distancia de seguridad y con un máximo de 10 personas por sala, realizar el velatorio; pero si las restricciones son más severas (en el caso de personas fallecidas por covid-19, no está permitida la asistencia) y/o los familiares están fuera y no pueden acompañarse, “pero eso no significa que no puedas hacer rituales o expresar ese último adiós con el amor que sin duda estás sintiendo”, se lee en la Guía de Duelo COVID-19” del Instituto de Psicoterapia Integrativa Relacional, Duelo y Pérdidas, publicado en Barcelona, España.

La Secretaría de Salud en México, en su manual Recomendaciones para familiares en duelo durante la pandemia de covid-19, sugiere preparar una ceremonia o encuentro virtual y elaborar un ritual donde cada uno pueda llevar un objeto o frase que represente a la persona fallecida. Publicar en el muro/red social, a modo de homenaje, acerca del legado de vida que ha dejado. O crear una página (web, Facebook), donde familiares, amigos y conocidos puedan expresar sus condolencias y homenajear al fallecido.

“Cada quien va ir descubriendo cuál ritual le permite ir liberando emociones y sentirse acompañado. No hay una receta, cada uno va encontrando su camino. Nosotras lo hicimos, a través de los caballos”, comentó Paula.

Marily se soltó a llorar cuando escuchó, por primera vez, a una de sus amigas, dueña de una  funeraria en Veracruz, describir cómo recibía a los cuerpos directamente de los hospitales para incinerarlos sin permitir a los familiares acercarse.

Ni siquiera tenían permitido asomarse por una ventana, para evitar el contagio.

“Me decía: Marily es horrible, porque nos tienen prohibido dejar a las personas acercarse a su persona fallecida”, contó.

Sin embargo, pocos meses después, de esa historia que escuchó Marily en tercera persona, la comenzó a vivir su propia familia.

“Fue una impotencia grandísima,  porque no había forma ya de despedir a mi tío”, dijo.

 A partir de ese momento, Marily y Paula se dieron a la tarea de diseñar el taller de duelo en su rancho de Veracruz, para un máximo seis personas, en el que los familiares pudieran sentirse acompañados, en medio de este gran dolor.

“Las diferentes definiciones del duelo tienen en común  que se trata de un proceso homeostático, cuya finalidad es que el doliente se adapte a la pérdida, para continuar con su vida, viviéndola a plenitud”, de acuerdo con el Manual operativo del curso para el acompañamiento del duelo en situaciones especiales durante la pandemia de la covid- 19 en México.

De acuerdo con estos manuales de duelo, elaborados por la Secretaría de Salud, la mayoría de las personas que han tenido una pérdida significativa suelen experimentar sufrimiento, pero con el tiempo son capaces de seguir con su vida y adaptarse a una vida sin su ser querido, se dice que entre un 10% y 20% de las personas terminan teniendo un duelo complejo persistente o “complicado”.

Este duelo complejo persistente se caracteriza por una pena intensa y se prolonga por al menos 12 meses. Cuando no se recibe intervención o un tratamiento adecuado (con atención especializada de siquiatría), se incrementa el riesgo suicida, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y oncológicas y anormalidades en el funcionamiento inmune.

En cada uno de los manuales de duelo se enfatiza la necesidad de transmitir a las personas que el proceso no es rápido ni fácil, pero tampoco imposible.

 Y Marily también usa su propia experiencia para reiterar que, aunque no es sencillo, es posible volver a encontrar sentido a la vida.

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