Aumenta la percepción de inseguridad en el gobierno de Esteban Villegas en Durango

Los robos a comercios, extorsiones, desaparición forzada de personas y enfrentamientos armados preocupan a la ciudadanía de Durango

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La percepción de inseguridad entre la población de Durango aumentó notablemente en los últimos meses, a pesar de que el estado se mantiene entre los más seguros del país.Foto: Especial

La percepción de inseguridad entre la población de Durango ha aumentado notablemente en los últimos meses, a pesar de que el estado se mantiene entre los más seguros del país en materia de homicidios dolosos.

Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, correspondiente al tercer trimestre de 2025, la proporción de personas que consideran inseguro vivir en la ciudad de Durango pasó del 36.8% en junio al 49.6% en septiembre, un incremento de casi 13 puntos porcentuales. Este salto colocó a la capital entre las ciudades con mayor alza en percepción de inseguridad a nivel nacional, junto con Tepic y Veracruz.

La tendencia al alza se ha mantenido al inicio de 2026, generando una creciente sensación de vulnerabilidad asociada principalmente a delitos que afectan la vida cotidiana: robos a comercios y transeúntes (con varios casos consecutivos reportados en el Centro Histórico durante los últimos días de 2025), intentos de extorsión telefónica y desapariciones forzadas.

Aunque el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registra una reducción del 14.3% en homicidios dolosos durante 2025, los delitos patrimoniales y de impacto social mantienen en alerta a la ciudadanía y a organizaciones civiles.

Los enfrentamientos entre organizaciones delictivas representan otro factor clave en esta percepción. Los choques armados en la zona fronteriza con Sinaloa son los más destacados, con escenas de terror reportadas por automovilistas en la supercarretera Durango-Mazatlán, donde se han encontrado cadáveres abandonados.

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Elementos de Seguridad en una carretera de DurangoFoto: Especial

Estos conflictos también han afectado la obra pública, como el retraso en la construcción de la carretera Tayoltita-San Ignacio, que conecta Durango con Sinaloa según refirió Francisco Salazar, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Durango: “Si, es que el conflicto armado sigue en aquella zona (…) hasta ahorita no hay un cálculo pero pues esa obra es una de las más importantes que se han hecho en los últimos años por la conectividad y por el monto”.

Un caso que impactó profundamente a la opinión pública ocurrió el 6 de enero de 2026: durante un enfrentamiento armado entre delincuentes y elementos de la Guardia Nacional, una bala perdida alcanzó a Gabriel, un niño de 12 años, quien falleció antes de llegar al hospital: “No es seguro, hay mucha maldad, la maldad caminó… se llevó a mi hijo”, lamentó Brenda Herrera, madre de Gabriel Alonso.

Por ello, su madre exigió a las autoridades medidas urgentes para garantizar mayor seguridad a la población: “Que no se quede en vano la muerte de mi hijo, que se honre, que se haga justicia”, indicó la duranguense.

Organizaciones como el Observatorio Ciudadano han alertado que este incremento en la percepción de inseguridad podría vincularse a un mayor número de víctimas de delitos del fuero común en periodos previos (2023-2024), así como a la amplia difusión de casos de extorsión y robo, que generan temor colectivo, aunque las estadísticas de 2025 muestren reducciones en varios rubros.

Las autoridades estatales insisten en que Durango permanece fuera del grupo de entidades con alta incidencia delictiva y atribuyen los buenos resultados en homicidios a la coordinación institucional y a la estrategia de seguridad impulsada por el gobierno del estado. 

Sin embargo, reconocen la necesidad de reforzar acciones contra la extorsión y los delitos de bajo impacto que erosionan la confianza ciudadana.

jcp