ASEA lanza segunda fase para garantizar seguridad en distribución de gasolina y gas LP

La ASEA puso en marcha la segunda fase del Registro Nacional de Instalaciones de Gasolinas y Gas Licuado de Petróleo (RENAGAS)

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Armando Ocampo, director ejecutivo de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA)Foto: Especial

La ASEA puso en marcha la segunda fase del Registro Nacional de Instalaciones de Gasolinas y Gas Licuado de Petróleo (RENAGAS), que busca actualizar las bases de datos de más de 13 mil gasolineras y cuatro mil gaseras en México, con el fin de garantizar la seguridad operativa e industrial, así como la protección del medio ambiente.

La medida impulsada por Armando Ocampo, director ejecutivo de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), forma parte del plan macro de regularización, que en una primera etapa permitió a la autoridad contar con información verificable sobre la localización, operación y estatus de cumplimiento ambiental de las 17 mil estaciones de servicio y plantas de gas LP, que equivalen al 92 por ciento de las instalaciones del sector en territorio nacional.

La segunda etapa del RENAGAS, toma como base el Acuerdo publicado el pasado 24 de diciembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), donde se establecen los lineamientos del "programa extraordinario de regularización ambiental, de carácter temporal y voluntario, para instalaciones del sector hidrocarburos previamente inscritas".

Impacto Ambiental

Con base en el primer diagnóstico, la ASEA identificó que alrededor del 60 por ciento de las instalaciones carecen de una autorización de Impacto Ambiental vigente o actualizada, en muchos casos por procesos administrativos heredados y marcos de competencia que cambiaron a lo largo del tiempo.

De acuerdo a Armando Ocampo, director ejecutivo de la ASEA, entre los principales beneficios de esta segunda etapa del RENAGAS, destaca la posibilidad de acceder a un esquema de regularización gradual que contempla la reducción de hasta 70 por ciento en las sanciones económicas, siempre que las instalaciones no representen un riesgo inminente para la población, la seguridad operativa o el medio ambiente.

Explicó que este incentivo busca facilitar el cumplimiento de obligaciones ambientales pendientes, evitar clausuras innecesarias y promover la corrección administrativa de irregularidades históricas, sin comprometer los estándares de seguridad ni la vigilancia regulatoria.

La segunda fase del RENAGAS, busca ordenar y homologar las autorizaciones ambientales sin sustituir el régimen ordinario de supervisión y sanción, al tiempo que se brinda certeza jurídica a las personas reguladas y se evita afectar la continuidad del suministro de gasolinas y gas LP.

El programa no crea nuevas obligaciones, no reemplaza permisos vigentes ni modifica estándares técnicos; se circunscribe a instalaciones inscritas en el RENAGAS y excluye a quienes proporcionen información falsa, enfrenten procedimientos por delitos ambientales graves o representen riesgos significativos para la población o el medio ambiente", destacó la ASEA.

La autoridad reguladora, adscrita a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), subrayó que el enfoque del programa es preventivo y de reducción de riesgos, con reglas claras y un esquema gradual que privilegia la regularización administrativa de operaciones que, en los hechos, resultan indispensables para el suministro de combustibles.

El acuerdo también reconoce a las instalaciones que han avanzado por la vía voluntaria de auditoría y certificación ambiental, como los programas de Industria Limpia o Calidad Ambiental, al considerar este desempeño como un compromiso verificable de mejora continua, sin que ello implique la sustitución de obligaciones legales.

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JCS