A un año de Donald Trump, esquivan tsunami de deportaciones
Albergues estuvieron listos para recibir hasta 25 mil connacionales de manera simultánea, pero las cifras nunca se acercaron

Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, México se protegió para un eventual tsunami de deportaciones que, según los pronósticos más sombríos, desbordaría las fronteras.
Para enfrentar la esperada crisis, el Instituto Nacional de Migración (INM) desplegó una capacidad histórica para que 25 mil personas pudieran ser atendidas al mismo tiempo en 10 megalbergues que se colocaron principalmente en la franja fronteriza y adjudicó contratos por 980 millones de pesos, tan sólo para la instalación y renta de los mismos.
Hoy, al inicio de 2026, pasillos desiertos de algunos centros de atención que todavía están instalados revelan una realidad distinta: el tsunami nunca llegó.
A través de los expedientes de Compranet AA-04-K00-004K00001-N-4-2025, AA-04-K00 004K00001-N-37-2025 y LA-04-K00-004K00001-N-47-2025, el INM se protegió de una eventual avalancha de connacionales deportados desde Estados Unidos.
En un contrato del 30 de enero, el Instituto Nacional de Migración adjudicó de manera directa a Grupo CauFi un acuerdo por hasta 220 millones de pesos para la instalación de albergues y puntos de rescate humanitario con vigencia del 1 de febrero al 31 de marzo. El 25 de abril se dio otro contrato a la misma empresa por máximo 220 millones de pesos con vigencia hasta el 2 de junio del año pasado.
Cuando el tsunami aún no aparecía, a mediados de 2025, Grupo CauFi, ahora sí en licitación abierta, recibió el 30 de junio un contrato por hasta 540 millones de pesos con vigencia al 31 de diciembre pasado.
LA ESPERA
En Ciudad Juárez, el Estado pagó por 3,000 plazas diarias, mientras que en sus picos más bajos, los centros apenas recibían a 10 personas.
Luis Manuel Castro Leyva, administrador del albergue privado Casa Amiga en Hermosillo, simboliza la preparación: “Compramos decenas de colchonetas y dimos mantenimiento, pero las colchonetas siguen en sus bolsas. Todo está en una calma que inquieta”.
En Nogales, Sonora, la Unidad Deportiva Estrellas Nogales fue equipada con dormitorios, áreas lúdicas y enfermería para miles. Fue desmantelada en octubre tras meses de inactividad. En Nuevo León, la historia fue más drástica: el albergue del Polideportivo Alianza Real cerró porque —según vecinos— nunca recibió a más de tres migrantes a la vez.
Pusieron carpas grandísimas y soldados, pero nunca vimos gente. Un día, así como llegaron, desarmaron todo”, relata Juana Torres, vecina de la zona en El Carmen, Nuevo León.
LA METAMORFOSIS
A pesar de que el subsecretario de Gobernación Félix Arturo Medina Padilla defendía una capacidad para atender a 25,000 connacionales simultáneamente, los datos de la dependencia muestran que el flujo fue manejable: 99 mil 924 migrantes pasaron por los centros en todo el año.
El mes pasado, la Secretaría de Gobernación dijo que durante la estancia de los casi 100 mil paisanos en los centros de atención dieron casi 300 mil porciones de comida caliente durante todo un año.
Los albergues de Nuevo Laredo, en lugar de recibir repatriados, terminaron siendo reubicados en el sur del país. En Coahuila, la nave industrial de San Juan de Sabinas personas terminó atendiendo apenas a una.
EN EL SUR
En Tabasco y Chiapas, los centros funcionaron más como aduanas rápidas que como refugios. En la Nave 3 del Parque Tabasco, el centro operó sólo unos meses antes de ser desmantelado en diciembre para dar paso a una Expo Navideña.
La gente no se queda, están sólo un ratito; viene el avión, se hacen los trámites y se van”, admitió el subsecretario de Gobierno local, José Pablo Mora. Sin embargo, el costo de mantener esa infraestructura lista para miles de personas que nunca pernoctaron se mantuvo firme en las facturas del INM.
El primer año de gobierno de Donald Trump cerró sin las “millonarias” deportaciones que prometió. El tsunami se quedó en una marejada.
–Con información de Daniel Sánchez, Carlos Coria, Alma Gudiño, Aracely Garza, Alfredo Peña, Lourdes López, Fabiola Xicoténcatl, Gaspar Romero, Patricia Briseño, Olimpia Ávila y Francisco Rosas
REALIZAN OPERATIVOS EN EL SUPER
Habitantes de la zona de South Tucson, donde habitan la gran mayoría de la población latina en esa ciudad del Estado de Arizona, están alertándose a través de redes sociales y medios de comunicación que varios agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) están realizando operativos en El Super, uno de los comercios más frecuentados por la comunidad migrante que habita en ese sector.
La alcaldesa de Sur Tucson, en Arizona, Roxana Valenzuela, hizo un llamado a los vecinos para reportar la presencia de agentes federales, luego de que organizaciones comunitarias señalan un aumento de actividad del ICE en la zona.
El área cercana a El Super en los límites de Tucson y Sur Tucson, comunidad de mayoría hispana, ha sido mencionada como un lugar donde se observa esta actividad de las agencias de migración y seguridad.
Las autoridades locales indicaron que no reciben notificación previa de estos operativos, y que el ICE no comparte información sobre sus actividades.
No tenemos autoridad para detener estos operativos, pero sí podemos alertar a la gente. Es importante que la comunidad esté informada y conozca sus derechos”, dijo la alcaldesa.
-Daniel Sánchez
cva
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