América Latina, el Amazon de los vientres de alquiler

“Es lamentable que América Latina se ha convertido en el destino para la industria de la gestación subrogada”, alertó Reen Alsalem.

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Reem AlsalemExcélsior

Al advertir que América Latina se ha convertido en destino de la gestación subrogada y en una especie “de Amazon de la reproducción”, Reem Alsalem, Relatora de Naciones Unidas sobre violencia contra las mujeres y las niñas, definió que ésta es una nueva forma de explotación. 

“La subrogación explota a las mujeres, particularmente a aquellas en situación de pobreza. Y las somete a coerción y violencia psicológica y económica a través de contratos abusivos”, afirmó. 

Reunida en la Cámara de Diputados con feministas y legisladores, la representante de la ONU criticó la idea -que calificó de equivocada- de considerar que la regulación en esta materia evita las violaciones de los derechos humanos de quienes alquilan sus vientres. 

“Es lamentable que América Latina se ha convertido en el destino para la industria de la gestación subrogada”, alertó Reen Alsalem. 

LEGISLAR SUBROGACIÓN NO RESULVE 

Reprobó la alta funcionaria de Naciones Unidas la pretensión de justificar los vientres de alquiler con conceptos como autonomía y consentimientos cuando, explicó, son las mujeres pobres las que participan en lo que denominó como una explotación reproductiva. equiparable con la esclavitud y la trata.

“Legalizar los vientres de alquiler no significa erradicar los riesgos ni las violaciones”, afirmó en el Salón Verde de San Lázaro, donde la escucharon la diputada presidenta Kenia López Rabadán, quien le dio la bienvenida.

Escucharon a la Relatora, en ese cargo desde 2021, nacida en El Cairo, Egipto, integrantes de diversos colectivos de mujeres que fueron convocados por la abogada feminista Patricia Olamendi, así como la presidenta de la Comisión de Igualdad de la Cámara, Anais Burgos, y el coordinador de la bancada del PR, Reginaldo Sandoval, así como la diputada priista Marcela Guerra. 

Autora de un estudio sobre la situación global en este tema, el cual entregó en octubre a Naciones Unidas, Reem Alsalem dijo que, incluso en los llamados modelos de gestación subrogada altruista, existe un acuerdo comercial, en el que se paga a la mujer por sus gastos cotidianos y se le pone precio al proceso. 

UN AMAZON DE LA REPRODUCCIÓN 

 “Y también los clientes que quieren comprar los niños tratan este tema como el Amazon de la reproducción; es decir, también ellos toman decisiones en función de lo que quieren, de lo que es más barato, donde hay menos reglamentos, donde hay menos cuestionamientos. Entonces muchos de ellos salen fuera del país donde están para comprar, y por eso vienen a América Latina, a Colombia, México, va a la India y a otros países donde pueden comprar lo que quieren sin mucho cuestionamiento”, describió.   

“¿Saben ustedes que se puede comprar un niño, sin ningún requisito ni investigación previa a tu perfil? Puede ser una persona pedófila, una persona que mata niños, que los vende, que extrae órganos. Pero no hay un sistema, en la mayoría de los sistemas de subrogación, donde podemos investigar esto o encontrar este tipo de personas, porque lo que vale en el sistema es su capacidad de comprar”, explicó. 

“Y los niños enfrentan separación inmediata de su madre biológica y esto trae muchos problemas de salud física y de su capacidad de crecer de manera normal y los enfrenta al riesgo y al crimen de trata, porque también es trata de personas la venta de los niños (de los vientres alquilados)”, detalló. 

VIOLENCIAS EPIDÉMICAS

Para la Relatora de la ONU, pese a las legislaciones formuladas en países como México, las violencias contra las mujeres y las niñas “continúa en niveles epidémicos”, destacando nuevas modalidades como la normalización de la pornografía; la eliminación del sexo biológico y de la categoría mujer, son algunas de las nuevas expresiones del patriarcado y la misoginia. 

“Confundir el sexo con el género y con la identidad distorsiona muchas cosas, puede debilitar la defensa de las mujeres”, planteó.

Hizo un llamado a que se reconozca que la pornografía es “un sistema de explotación y violencia en contra de las mujeres y las niñas, en consonancia con las normas internacionales en derechos humanos”. 

Y recomendó: “Los Estados deben adoptar regulaciones integrales dirigidas al contenido pornográfico y tienen que penalizar expresamente su consumo, producción, posesión o alojamiento, pues vulnera los derechos fundamentales a la vida y a la dignidad”. 

Señaló la Relatora Alsalem que los países como México no deberían seguir permitiendo que las plataformas digitales continúen generando ganancias a través de esta explotación que, además, remarcó, se ha convertido en la fuente de información de la vida sexual de niños y adolescentes, equiparándola con la normalización de la violencia hacia las niñas y las mujeres. 

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