Acusan que precio del huevo se desploma por culpa del blanquillo chino pirata
Cámaras de comercio e industria en estados como Veracruz y Nuevo León acusan que el mercado nacional está siendo inundado por huevo chino de contrabando

El precio del huevo, uno de los alimentos más sensibles y con mayor peso en la canasta básica mexicana, registra un desplome tan abrupto como inusual a nivel nacional. El cono de 30 piezas, que durante meses se cotizó en un promedio de entre 80 y 100 pesos, comenzó a rematarse esta quincena hasta en 40 y 35 pesos en centrales de abasto, tianguis y mercados populares del país.
Esta drástica reducción del 50 por ciento, lejos de ser recibida únicamente como un alivio para los bolsillos familiares, ha encendido las alarmas del sector empresarial formal. Cámaras de comercio e industria en estados como Veracruz y Nuevo León han externado la presunción de que el mercado nacional está siendo inundado por huevo de contrabando proveniente de Asia, advirtiendo sobre supuestos riesgos sanitarios y la nula trazabilidad del producto.
Sin embargo, los datos duros de la industria avícola y las realidades del comercio exterior apuntan a una paradoja: mientras el sector privado exige un blindaje fronterizo ante el temor de un "boquete aduanal", las granjas nacionales enfrentan una severa crisis de sobreproducción interna y factores climáticos que las obligan a rematar su producto en la informalidad para evitar que se pierda.
"Por contrabando han pasado elefantes": Canacintra
La inquietud por el origen del alimento escaló a las cúpulas industriales. Juan Manuel García González, vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) para la región Golfo, calificó la situación como una alerta sanitaria prioritaria que debe ser atendida de inmediato por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Es una alerta importante. Habrá que investigar y le toca a Senasica verificar correctamente lo que nos llevamos a la boca. Es una chamba muy importante que en el país se ha dejado de hacer; han dejado de hacer campañas y de trabajar fuertemente para certificar que los productos son aptos para el consumo humano", advirtió García González.
El líder industrial, cuya experiencia profesional incluye la construcción de rastros Tipo Inspección Federal (TIF), señaló que los protocolos bioseguros en México son sumamente exigentes en el papel, pero vulnerables en la práctica operativa de las aduanas.
Por cualquier puerto, en un día vemos que por contrabando han pasado elefantes caminando en la frontera. Se debe de reforzar la vigilancia porque, si el huevo en verdad viene de China, puede ser sumamente peligroso; puede haber una contaminación increíble. La seguridad del consumo y la trazabilidad de los alimentos debe de ser fundamental", sentenció.
Esta postura coincide con la de Luis Francisco Llera, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco-Servytur), quien reportó que los comerciantes formales detectaron lotes a precios "inexplicablemente bajos" y con un aspecto "pasado", lo que levantó sospechas en un mercado históricamente estable donde los costos de producción no justifican un desplome de tal magnitud.

La inviabilidad de la ruta asiática: 60 días en el mar
Frente a la psicosis del "huevo artificial" o de contrabando, el propio vicepresidente de Canacintra Golfo expuso las severas limitantes logísticas que desmitifican el origen oriental del producto, apuntando a que los costos de flete harían inviable el negocio informal.
Imagínate el transporte: más o menos son 60 días de que sale de puerto a puerto, porque yo no creo que haya podido ser por avión. Entonces, 60 días se me hace muy complicado... No creo que sea rentable que los traigan de Asia por razón natural; una caja es lo que costaría de flete de China para acá", explicó García González.
Analistas del Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas (GCMA) respaldan esta postura, detallando que el huevo fresco tiene una vida de anaquel óptima de 21 a 28 días. Un viaje transatlántico de dos meses dejaría el producto completamente fuera de norma sanitaria y destruido antes de tocar los mostradores de Veracruz o el centro del país.
El verdadero origen: sobreoferta y altas temperaturas
Los registros de la Unión Nacional de Avicultores (UNA) revelan que el fenómeno responde a una confluencia de factores críticos en las granjas mexicanas, una es la saturación del mercado, porque luego de superar los brotes de influenza aviar en ciclos previos, las granjas repoblaron masivamente sus parvadas.
El sector inyectó más de 3,500 millones de dólares para elevar la productividad, disparando la capacidad de postura a niveles récord, de acuerdo con lo reportado en su sitio digital.
Aunado a ello está el factor climático, porque las intensas olas de calor de mayo aceleraron el ciclo natural de postura de las aves. Sin embargo, las altas temperaturas reducen drásticamente el tiempo de vida del huevo en los almacenes de las granjas, obligando a los productores a "sacar" el producto de inmediato a precios de remate (con caídas de hasta el 25% en el precio al productor, cotizándose en 26 pesos por kilo) antes de que se pudra.
Y mientras en los supermercados mantienen los precios altos para defender sus márgenes, las toneladas de excedentes de las granjas mexicanas inundaron las centrales de abasto y tianguis populares en un intento desesperado por recuperar costos, alimentando involuntariamente el mito de la invasión comercial asiática.