Cazan a jóvenes lectores
Miembros de la Academia Mexicana de la Lengua y el CCH Naucalpan lanzan una compilación de lecturas sobre ciencia, artes y literatura para estudiantes de bachillerato

CIUDAD DE MÉXICO.
Escritores, científicos y divulgadores del conocimiento como Felipe Garrido, Ruy Pérez Tamayo, Mauricio Beuchot y Adolfo Castañón, quienes son miembros de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), publican la colección La Academia para Jóvenes, un concepto de lecturas dirigido a estudiantes de educación media superior que comenzarán a circular en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan.
Benjamín Barajas, director del CCH Naucalpan y del proyecto, platicó a Excélsior que los primeros títulos publicados de esta serie son: Inteligencia, lenguaje y literatura, de Felipe Garrido; Cómo acercarse a la ciencia, de Ruy Pérez Tamayo; Elementos de filosofía, de Mauricio Beuchot, y Leyendas mexicanas de Rubén Darío, de Adolfo Castañón.
La idea de la colección será publicar al menos cuatro títulos por año, detalló Benjamín Barajas, para estimular a los jóvenes en la voz de los especialistas. “La intención es que se acerquen a los jóvenes, para intentar arraigar toda esta idea de lectura y convencer a los demás miembros de la AML a participar en este proyecto”, explicó.
El académico adelantó que actualmente ya tienen algunos títulos para añadir a la serie.
Seguramente, lo siguiente será una antología de poesía para jóvenes, de Jaime Labastida. Pero también vamos a invitar a Vicente Quirarte y a los demás científicos para que se animen y se acerquen a los jóvenes en esta etapa llamada bachillerato, que es definitoria en los profesionales del futuro”, aseguró Barajas.
Sin embargo, añadió, “la idea central del proyecto es que connotados especialistas, escritores e investigadores, se acerquen al bachillerato y nos cuenten su experiencia o nos hablen de un tema que ellos hayan trabajado durante varios años y lo difundan entre los estudiantes con un lenguaje sencillo y de divulgación, para lo cual se realizó un convenio con la AML, donde se encuentra un nutrido grupo de expertos en la lengua española, las humanidades y las ciencias”.
El académico acusó que esa franja de lectores es poco atendida por el mundo editorial. “De acuerdo con la pirámide demográfica, en este momento el país es de jóvenes y la mayoría se concentra en el bachillerato. Sin embargo, en unos años la mayoría de esos jóvenes se concentrará en las facultades universitarias y por esa razón, desde ahora, tenemos que atender a esos jóvenes”.
La mejor forma de acercar jóvenes a la lectura no es regalándoles libros”, añadió el académico y divulgador, “sino acercando los escritores a los jóvenes”.
Esa idea se apoya en la tesis de Felipe Garrido, quien afirma que si tú regalas un libro a un joven lo más probable es que éstos terminen en algún armario, aunque si conocieran al escritor o al científico habría una empatía que los puede convertir en lectores”, platicó Barajas.
Además, recordó que cuando José Vasconcelos regaló miles de libros en la dé- cada de los años veinte, no logró convertir a México en un país de lectores. “Claro que entonces el analfabetismo era enorme. Entonces la idea es hacer una especie de acompañamiento de los jóvenes sin otra pretensión que convertirlos en lectores, lo cual no es nada sencillo”, apuntó.
La publicación iniciará con el tiraje de 500 ejemplares por volumen. “Pero a medida que observemos la demanda en el CCH Naucalpan, incrementaremos el tiraje”, añadió.
Como reflexión final, Benjamín Barajas habló sobre la falsa idea de que hoy los jóvenes leen y escriben más que antes. “Enfrentamos una idea un tanto falsa porque efectivamente lo hacen. Digamos que leen más porque acceden a las redes sociales y escriben mensajes cortos en su teléfono celular. Pero aquí el punto sería anotar la calidad de lo que escriben y leen. Lo cierto es que si tú lees cien libros, éstos no equivalen a uno bueno o a un texto bien hecho”, apuntó.
Por esta razón es importante la lectura de los buenos escritores, dijo. “Así que es necesario acercarlos a la buena lectura porque, de lo contrario, no estaremos formando verdaderos lectores, sino lectores de lo inmediato y lo superficial que no les permitirá comprender el contexto en el que vivimos”, concluyó.
jcp