Vicios y corrupción impiden avances en materia de seguridad: Luis Wertman
Los vicios institucionales y la corrupción han impedido los avances del país en materia de seguridad, por lo que los ciudadanos no nos sentimos mejor, sino ante un escenario más complejo y adverso, afirmó

CIUDAD DE MÉXICO.
Los vicios institucionales y la corrupción han impedido los avances del país en materia de seguridad, por lo que los ciudadanos no nos sentimos mejor, sino ante un escenario más complejo y adverso, afirmó el presidente de la Red Nacional de Consejos Ciudadanos de México y del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, Luis Wertman Zaslav.
Durante su participación en la sesión del XLII Consejo Nacional de Seguridad Pública, celebrada en el salón Tesorería de Palacio Nacional, llamó al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, a aprovechar la oportunidad que tiene de encauzar un cambio real que favorezca a la sociedad en este tramo final de su sexenio.
Recordó que hace dos años, al iniciar junto a otros reconocidos ciudadanos su participación en el Consejo Nacional, expresó que la confianza y el tiempo eran recursos escasos en nuestro país y hoy, consideró que, a pesar de algunos avances, nos encontramos en un escenario aún más complejo y adverso.
Expuso que la seguridad pública de México requiere de la voluntad y el compromiso de un sistema político que mantiene vicios que impiden sanear nuestras instituciones y recobrar la paz y la tranquilidad que merecemos, por lo que convocó a los asistentes a reflexionar sobre el estado en que se encuentra la seguridad nacional.
Aún tenemos pendientes fundamentales, dijo, como definir claramente el papel de nuestras Fuerzas Armadas para que no continúen en tareas que no les corresponden; mejorar el nuevo sistema de justicia penal y evitar que la llamada “puerta giratoria” siga minando la confianza ciudadana e incluso debatir la manera en que podemos darle a los buenos policías los derechos mínimos que ni la propia Constitución contempla.
Pero también es indispensable, agregó, atacar la corrupción, el lastre del país. Por mucho que hagamos a favor de la seguridad, los avances no reflejan una mejoría para el ciudadano promedio, porque sigue siendo testigo o víctima de delitos que sólo pueden explicarse por medio de la impunidad, las complicidades, las fallas de coordinación y la ausencia de autoridad, lo que le permite al crimen llenar los vacíos que dejan muchas instituciones.
Aquí están las mujeres y los hombres que tienen la responsabilidad de mejorar las condiciones de vida de sus gobernados. Sin embargo, aquí mismo, compartí el espacio con gobernadores que no eran parte del problema, sino eran el problema mismo. De fiscales que controlaban el crimen en sus entidades, sentados en el máximo órgano que tiene México para determinar sus políticas públicas de seguridad, añadió.
No obstante, expuso, existen logros que dan cierta esperanza. La información con la que cuenta ahora el Sistema Nacional de Seguridad Pública es el mejor diagnóstico a la mano sobre el estado en que se encuentran nuestras policías. La calidad de los datos de la Plataforma México o la creación de unidades antisecuestro confiables son pasos adelante que debemos reconocer.
También la existencia de mexicanas y mexicanos comprometidos con ayudar a su país; en particular los miles de policías federales y locales, soldados y marinos, que están en estos momentos cumpliendo con su deber, destacó.
Wertman Zaslav detalló que mientras no reduzcamos la enorme desigualdad que priva en nuestra nación, no se garanticen servicios de salud y de educación de calidad; de espacios públicos seguros, de puestos de trabajo dignos; no podremos competir con la oferta que hace el crimen a muchos mexicanos.
“La seguridad no puede reducirse a patrullas, policías y pistolas. Se trata de un ambiente en el que la sociedad es corresponsable y las instituciones garantizan un Estado de Derecho pleno, sin privilegios y sin compadrazgos”, recalcó.
Por ello, hizo un llamado al presidente Peña Nieto, para que en los 15 meses que quedan a su sexenio, los más complicados para un titular del Ejecutivo, sean utilizados para hacer la diferencia para México. Usted tiene la oportunidad de encauzar el cambio real que demanda la sociedad para enfrentar amenazas que ya no son sólo nacionales, porque ahora también vienen del exterior, le dijo.
Ésta puede ser la última oportunidad para separar la política de la seguridad, de reconducir a las instituciones para obtener la justicia que reclamamos. Este sistema necesita una sacudida que debe ser por la vía de la democracia, la participación civil, la transparencia y la legitimidad.
Queda muy poco tiempo y la confianza es prácticamente inexistente. El juicio de la historia nos alcanzará sin remedio. Cada uno medite qué desea que sepan de nosotros, y de nuestro papel aquí, nuestras familias, nuestros hijos, las generaciones que vienen detrás, de cuál será nuestro legado, concluyó.