Trump demanda a California para sacar a 20 mil nombres del padrón antes de las elecciones
El Departamento de Justicia sostiene que, según la ley estatal, se envía una boleta a cada votante registrado, y que es ilegal que extranjeros voten en elecciones federales

El gobierno de Donald Trump anunció este jueves una demanda contra el estado de California, en manos de los demócratas, por su falta de colaboración para verificar los padrones electorales, que supuestamente contendrían al menos 20 mil personas sin derecho a voto.
"Según la ley de California, a cada votante registrado se le envía una boleta. Es ilegal que los extranjeros voten en las elecciones federales", explicó el comunicado de prensa del Departamento de Justicia.
"Basándose en un análisis exhaustivo de los padrones electorales y de datos federales, las agencias del Departamento de Seguridad Nacional encontraron miles de presuntos no ciudadanos inscritos para votar en California, a quienes, según la ley estatal, se les enviarían automáticamente las papeletas", asegura la demanda, consultada por la AFP.
Las elecciones federales son organizadas por los Estados, que son los únicos que tienen potestad para elaborar los padrones.
"El gobierno federal pidió a California que trabajara de manera colaborativa (...) California no hizo ningún esfuerzo serio", añade el texto.
La querella explica que los servicios de inmigración y ciudadanía (USCIS) compararon la información en su poder sobre migrantes y naturalizados en California con otras fuentes para identificar supuestos errores o fraudes.
El gobierno asegura que le entregó a las autoridades demócratas del Estado una lista con más de 20.000 nombres, el 13 de octubre, y le pidió que sacara esos nombres del padrón electoral, de forma preventiva.
Las elecciones legislativas de medio mandato, que según los sondeos serán desfavorables para los republicanos en el poder, se celebran el 3 de noviembre.
Los Estados que se oponen a las exigencias de Trump, que considera que las elecciones en Estados Unidos están llenas de "fraudes", alegaron que incluso si quisieran colaborar, los plazos de tiempo son demasiado apremiantes.
La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó el 25 de septiembre al gobierno el uso de una base de datos federal para intentar eliminar nombres de personas potencialmente sin ciudadanía estadounidense de los padrones electorales del país.