En tierras franciscanas, León XIV pidió a los jóvenes construir la paz

En el marco de los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, el Papa clausuró un encuentro que reunió a más de 2 mil 500 jóvenes de 20 países

El papa León XIV clausuró en Asís el GO! Franciscan Youth Meeting y celebró una inédita misa en la Porciúncula a 800 años de la muerte de San Francisco.
El papa León XIV clausuró en Asís el GO! Franciscan Youth Meeting y celebró una inédita misa en la Porciúncula a 800 años de la muerte de San Francisco.Especial

El papa León XIV visitó este 6 de agosto la tierra de San Francisco de Asís, en el año en que se conmemoran ocho siglos de la muerte del copatrono de Italia, para clausurar el GO! Franciscan Youth Meeting, un encuentro internacional que reunió durante cuatro días a más de 2 mil 500 jóvenes en jornadas de oración, reflexión y fraternidad.

Ochocientos años después, la escena pareció invertirse: esta vez fue el Papa quien fue a ver a San Francisco. En las antiguas biografías de San Francisco se relata que el poverello viajó varias veces a Roma para encontrarse con el Papa y obtener la aprobación de su naciente fraternidad.

La jornada dejó además un hecho excepcional: el Pontífice presidió la Eucaristía frente a la Porciúncula, la pequeña capilla medieval custodiada dentro de la Basílica de Santa María de los Ángeles y considerada el corazón del franciscanismo. Un hecho inédito, pues “no se tienen noticias de una celebración eucarística presidida allí por un Romano Pontífice en los últimos siglos”, explicó fray Giulio Michelini, responsable de Comunicaciones de la Provincia Seráfica de Umbría y Cerdeña.El diálogo con los jóvenes

Por primera vez en siglos, un Romano Pontífice presidió la Eucaristía frente a la Porciúncula.
Por primera vez en siglos, un Romano Pontífice presidió la Eucaristía frente a la Porciúncula.Andrea Tacchi

León XIV aterrizó en helicóptero a las 8:30 de la mañana en el campo deportivo ubicado al lado de la Basílica. Lo esperaban los ministros generales de las tres órdenes franciscanas y el obispo de Asís, mientras desde la plaza llegaba la ovación de jóvenes procedentes de más de veinte países.

La fecha tampoco pasó inadvertida. El 6 de agosto, la Iglesia celebraba la Transfiguración del Señor y, en el lugar donde Francisco cambió radicalmente su existencia, transformación, juventud y conversión terminaron cruzándose en una misma jornada.

Antes de la celebración, León XIV se dirigió a la plaza externa de la basílica para saludar a los presentes y dialogar con los jóvenes. Karolina, llegada de Zagreb, le preguntó cómo ser testigo auténtico del Evangelio en una sociedad que cambia rápidamente. Giovanni, de Bolonia, llevó el temor a los compromisos definitivos. Luigi, un siciliano de 22 años, planteó cómo continuar amando a una Iglesia marcada por contradicciones.

La visita papal coincidió con la fiesta litúrgica de la Transfiguración del Señor.
La visita papal coincidió con la fiesta litúrgica de la Transfiguración del Señor.Andrea Tacchi

El Papa respondió llamándolos a ser “operadores de paz dentro de la sociedad” y advirtió sobre el peligro de instrumentalizar la religión. Ante las heridas de la Iglesia, propuso recuperar el sentido de pertenencia y fraternidad.

Luego, a las 10:30, León XIV celebró la Eucaristía ante la Porciúncula. “¡Go! ¡Vayan! O mejor aún: ¡vamos! Let’s go! A los márgenes, donde la injusticia y la arrogancia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos”, puntualizó en su homilía.El rostro latinoamericano

América Latina también estuvo presente con las banderas de Perú y Guatemala. Una de ellas la tenía Dayana Buonilo, peruana residente en Italia que estudió en la Universidad Católica de Chiclayo. La otra la llevaba la guatemalteca Dulce María Aguilar Ovalle, quien asistió como voluntaria.San Francisco y San Agustín

Los franciscanos regalaron al primer Papa agustino de la historia la reproducción de un fresco del siglo XVII que representa juntos a San Francisco y San Agustín.

Los jóvenes, por su parte, regresaron a sus países con una Carta Misionera, comprometiéndose a cultivar una “desobediencia creativa” y abandonar la competencia para construir relaciones fundadas en la fraternidad. Tras cuatro horas de estancia, el helicóptero papal dejó Asís.