Retiran más de 11 toneladas de pollo por posible contaminación con bacteria

Las autoridades recomiendan a los consumidores desechar el pollo o devolverlo a la tienda

Hasta el momento no se han reportado enfermedades relacionadas con el consumo de estos productos
Hasta el momento no se han reportado enfermedades relacionadas con el consumo de estos productosMagnific.

Shanghai Ravioli Corporation, empresa con sede en Boston, retiró del mercado aproximadamente 11 mil 294 kilogramos de productos congelados de pollo Buffalo. La medida se tomó después de que autoridades sanitarias detectaran que fueron elaborados y distribuidos sin la inspección federal correspondiente.

La alerta fue emitida por el Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos (FSIS), organismo del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), tras identificar irregularidades durante sus actividades de vigilancia.

El retiro involucra dos productos congelados que no están listos para su consumo directo: cajas con 100 piezas de Buffalo Chicken Rangoon y presentaciones de 120 unidades de Benedetto's Buffalo Chicken Mozzarella Stick. Ambos fueron fabricados entre el 8 de julio de 2025 y el 29 de junio de 2026.

Las fechas de caducidad de los productos van del 8 de julio de 2026 al 29 de junio de 2027, por lo que algunos de ellos todavía podrían encontrarse almacenados en congeladores de tiendas o domicilios.

Según el FSIS, los artículos fueron distribuidos en varias cadenas minoristas de Maine, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Rhode Island y Vermont. Marcas de inspección falsas, el principal motivo de alerta

Uno de los principales motivos de preocupación para las autoridades es que los productos llevaban marcas de inspección falsas, bajo el número de establecimiento "EST. 18004", el cual no cuenta con autorización federal para realizar este tipo de inspecciones.

Los alimentos sin inspección podrían contener alérgenos no declarados, bacterias dañinas u otros contaminantes que ponen en riesgo la salud de los consumidores. Ante esta irregularidad, el FSIS ordenó a los supermercados y minoristas retirar estos productos de sus anaqueles de inmediato.

Hasta el momento no se han reportado casos de enfermedades relacionadas con el consumo de estos alimentos. Sin embargo, la entidad recomienda a los consumidores desechar el producto o devolverlo a la tienda donde lo adquirieron para solicitar su reembolso correspondiente.

El FSIS subrayó que los productos que no cuentan con las inspecciones adecuadas pueden violar las normas sanitarias vigentes, por lo que insta a revisar cuidadosamente las cajas almacenadas en el congelador antes de consumir su contenido.

La agencia recordó que el proceso de inspección federal existe precisamente para verificar que los alimentos cárnicos cumplan con los estándares de higiene y manejo establecidos por la ley, desde la planta de producción hasta el punto de venta.

Cuando ese proceso se omite o se falsifica, como ocurrió en este caso con el número de establecimiento no autorizado, no existe garantía oficial de que el producto haya sido manipulado bajo condiciones seguras a lo largo de toda la cadena de distribución.

Por esta razón, las autoridades sanitarias piden a los consumidores de los estados afectados prestar especial atención a las marcas de inspección impresas en los empaques de productos cárnicos congelados, y reportar cualquier síntoma de enfermedad tras el consumo de alimentos a su médico y a las autoridades correspondientes.