1. Cicatrización. El tema de Ayotzinapa no se borra con un informe, pero una investigación que avanza sí puede empezar a cerrar una herida que lleva casi 12 años abierta. La desaparición de 43 estudiantes en circunstancias las cuales, al día de hoy, parecen cada vez más difusas, Claudia Sheinbaum opta por mostrar resultados, explicar nuevas líneas de investigación y hacer públicas las detenciones sin poner en riesgo los procesos. La fórmula es sencilla si se unen verdad, justicia y transparencia. No se trata de administrar la herida, sino de demostrar que el Estado, finalmente, está haciendo algo para cicatrizarla. Justo lo que en el pasado se omitió.
2. Huachicol con uniforme. La red de combustible ilegal ya no es una sospecha de pasillo, la FGR, a cargo de Ernestina Godoy, llevó a proceso a Fernando Farías Laguna por delincuencia organizada y operaciones ilícitas con hidrocarburos. Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó una carpeta que calificó de “muy sólida” y señaló que la trama alcanza a mandos de la Marina, empresarios y otros involucrados. El caso, además, exhibe una ruta internacional, fuga, identidad falsa, detención en Argentina, expulsión y regreso a México. Ahora toca que la justicia determine responsabilidades. Y que caigan los demás.
3. Sin bancada. En el Congreso de la Unión no existen los senadores independientes, aunque él así se autocalifique. Enrique Inzunza dejó el grupo parlamentario de Morena, pero no pidió licencia y conservará el escaño, el fuero y las prerrogativas que corresponden a un senador de la República. Cambió de etiqueta, no de condición. Mientras tanto, en Sinaloa, el reacomodo morenista avanza, pues Imelda Castro ya fue colocada al frente de la coordinación rumbo a 2027 y el llamado rochismo enfrenta el dilema de sumarse, resistir o buscar otro refugio. Inzunza se queda sin bancada; Morena, en cambio, sigue moviendo sus piezas.
4. Mensaje directo. La presidenta Claudia Sheinbaum ya envió al Congreso su iniciativa para que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno, antes, renuncien a cualquier segunda nacionalidad. La propuesta, elaborada en apenas tres días con Luisa María Alcalde, consejera jurídica, y Arturo Zaldívar, coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, prevé dejar una regla sin zonas grises, quien gobierne México debe tener un solo interés nacional. La Presidenta coloca así el debate sobre soberanía, lealtades e injerencias extranjeras en el terreno constitucional. La pelota está en San Lázaro.
5. Mutación obligada. Al recién nacido instituto político Somos México le ordenaron cambiar nombre, color y emblema, y Guadalupe Acosta Naranjo, uno de sus líderes más visibles, ya corre contra el calendario. El TEPJF no dejó margen para el berrinche: la resolución es definitiva y el partido deberá presentar su nueva identidad antes del 31 de agosto. Acosta Naranjo calificó el fallo como un atropello, pero reconoce que toca acatarlo. La apuesta será conservar la palabra “Somos”, aunque el resto tendrá que mutar. Nace un partido y, antes de estrenarse en las urnas, ya tiene que cambiarse hasta la cara. Así de terso el debut.
