Reportan afectaciones en el Eje Cafetero, Cali y Quibdó tras terremoto en Colombia

En Bogotá, los primeros reportes no hablaban de graves daños estructurales. En Antioquia, las autoridades revisaban los 125 municipios.

Unas mujeres observan un edificio dañado tras un terremoto en Cali, Colombia
Unas mujeres observan un edificio dañado tras un terremoto en Cali, Colombia.AFP

La mañana cambió de ritmo en Colombia en cuestión de segundos. El terremoto de magnitud 7.4 hizo salir a personas de sus casas, puso en pausa el transporte público y llevó a las autoridades a recorrer calles y edificios en busca de daños que, a primera vista, no siempre eran visibles.

Desde Cali hasta Manizales y desde Quibdó hasta Bogotá, el país comenzó este lunes una jornada marcada por las inspecciones, las llamadas de emergencia y la incertidumbre de quienes intentaban saber qué había ocurrido en sus barrios.

Mientras los organismos de socorro avanzaban con la evaluación, las primeras imágenes mostraban fachadas desprendidas, estructuras afectadas y calles convertidas temporalmente en puntos de encuentro para ciudadanos que prefirieron permanecer fuera de sus viviendas.

Quibdó, entre estructuras colapsadas y la búsqueda de desaparecidos

En Chocó se conoció uno de los primeros balances más delicados. La Oficina de Gestión del Riesgo del departamento reportó inicialmente una persona muerta, 10 heridos y tres personas desaparecidas.

La capital chocoana, Quibdó, quedó entre las zonas que concentraron la atención de los equipos de emergencia. Imágenes difundidas después del movimiento mostraron viviendas y otras estructuras con daños importantes, mientras las autoridades locales comenzaban a revisar diferentes municipios.

La jornada transcurrió con equipos de rescate y funcionarios tratando de establecer el alcance real de las afectaciones. En estas primeras horas, cada reporte podía cambiar el panorama, mientras las autoridades intentaban localizar a las personas cuyo paradero todavía no estaba confirmado.

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que mantenía comunicación con las alcaldías para recopilar información y verificar los daños ocasionados por el movimiento telúrico.

Cali detiene el ritmo de la ciudad

En Cali, la preocupación se trasladó rápidamente a las edificaciones. El alcalde Alejandro Eder informó que 19 estructuras presentaban graves afectaciones y que había personas atrapadas, mientras los organismos de socorro se movilizaban para atender la emergencia.

La ciudad decidió además suspender durante la jornada la medida de pico y placa que correspondía a los vehículos con placas terminadas en 9 y 0, una decisión orientada a facilitar la movilidad durante la atención de la emergencia.

Le he pedido apoyo a Bogotá y Medellín con rescatistas (...). A la ciudadanía le informamos que estamos al frente de la emergencia. Tenemos todos los equipos de socorro activados. Por favor reporten a la mayor brevedad cualquier situación adicional”, dijo.

En las calles, el terremoto dejó algo más que daños materiales: modificó durante horas la rutina de una ciudad acostumbrada al movimiento constante de vehículos y pasajeros. La prioridad pasó a ser otra: revisar estructuras, localizar posibles personas afectadas y mantener despejados los accesos para los equipos de emergencia.

Vista de un edificio dañado tras un terremoto en Cali, Colombia
Vista de un edificio dañado tras un terremoto en Cali, Colombia.AFP

Manizales: el golpe visible en el paisaje urbano

En Manizales, las consecuencias quedaron plasmadas en imágenes que rápidamente comenzaron a circular. Una de las escenas más llamativas fue el colapso de una de las torres laterales de la Catedral de Manizales.

A ello se sumó la caída de varias fachadas en el centro de la ciudad, alterando la apariencia habitual de una zona reconocible por sus construcciones y por la particular geografía urbana de la capital de Caldas.

Las imágenes de las estructuras dañadas permitieron dimensionar, al menos de manera preliminar, la fuerza con la que se percibió el terremoto en el Eje Cafetero.

Pero detrás de las fotografías comenzó una tarea menos visible: determinar cuáles edificios podían ser ocupados nuevamente y cuáles requerían una revisión estructural antes de permitir el regreso de sus habitantes.

Bogotá: grietas y edificios revisados

En la capital del país, el panorama fue diferente. El alcalde Carlos Fernando Galán informó que, hasta los primeros reportes, no se habían identificado graves daños estructurales.

Sí hubo reportes de grietas en edificios y evacuaciones preventivas. El Cuerpo Oficial de Bomberos y el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) comenzaron inspecciones localidad por localidad.

En algunos sectores, la reacción fue inmediata: abandonar temporalmente los edificios, bajar a las calles y esperar información oficial.

Para miles de habitantes de Bogotá, el terremoto fue también una experiencia de incertidumbre. El movimiento se sintió con suficiente intensidad para interrumpir la rutina, aunque los primeros balances de la capital no apuntaban a una emergencia estructural de la magnitud observada en otras regiones.

Medellín detiene el Metro para revisar cada línea

En Medellín, la respuesta incluyó una medida que modificó la movilidad de buena parte del Valle de Aburrá. El Metro de Medellín suspendió temporalmente la operación de las líneas A y B, además de los diferentes Metrocables, mientras se realizaban inspecciones para comprobar que la infraestructura estuviera en condiciones de operar.

La ciudad y la Gobernación de Antioquia también pusieron en marcha revisiones en diferentes puntos del departamento y solicitaron a la población reportar posibles afectaciones.

El gobernador Andrés Julián Rendón informó sobre el despliegue de las autoridades en los municipios antioqueños.

Paisanos, estamos verificando en todos los 125 municipios del departamento. Hasta ahora no tenemos reportes de víctimas o heridos. Instalamos PMU. Los tendré informados”.

La declaración reflejaba uno de los principales desafíos de las primeras horas posteriores al terremoto: revisar un territorio extenso, municipio por municipio, antes de establecer un balance definitivo.

Sin amenaza de tsunami en la costa Pacífica

Mientras los equipos de emergencia se concentraban en las zonas urbanas, la Autoridad Marítima Colombiana (Dimar) descartó una amenaza de tsunami para la costa Pacífica colombiana relacionada con el sismo.

La entidad señaló que continuaban las inspecciones, una medida de vigilancia que se suma a las evaluaciones realizadas en tierra.

La ausencia de una alerta de tsunami permitió concentrar los esfuerzos en la revisión de edificaciones, infraestructura vial, sistemas de transporte y posibles víctimas.

A medida que avanzó la jornada, Colombia comenzó a reconstruir el mapa de los daños. En unas ciudades aparecieron grietas; en otras, fachadas desprendidas. Hubo sistemas de transporte detenidos para ser revisados, edificios evacuados y calles donde los equipos de emergencia tomaron el control.

Pero el terremoto también dejó una geografía de contrastes.

En Bogotá, los primeros reportes no hablaban de graves daños estructurales. En Antioquia, las autoridades revisaban los 125 municipios sin reportar inicialmente víctimas o heridos. En Cali se hablaba de 19 edificaciones gravemente afectadas y personas atrapadas. En Chocó, el balance preliminar incluía una persona fallecida, 10 heridos y tres desaparecidos.

En Manizales, mientras tanto, las imágenes de la Catedral y de las fachadas dañadas ofrecían una de las postales más contundentes de la jornada.

Y mientras las cifras comenzaban a consolidarse, la escena se repetía en distintas ciudades: funcionarios con cascos y equipos de emergencia frente a edificios, ciudadanos mirando desde las calles y autoridades intentando responder una pregunta que solo puede contestarse después de revisar cada estructura: qué tan grande fue realmente el impacto del terremoto.

La UNGRD mantiene la coordinación con las autoridades locales para consolidar los reportes. Los balances de víctimas y daños son preliminares y pueden cambiar conforme continúen las labores de búsqueda, rescate e inspección.