¿Qué busca Daniel Ortega con el cerrojo a opositores en Nicaragua?
La reforma amplía de seis a siete años el período de los cargos de elección popular en Nicaragua

Nicaragua aprobó una reforma constitucional que prohíbe a la oposición participar en elecciones y amplía el mandato de Daniel Ortega, una medida que apunta a asegurar la sucesión presidencial en la familia del octogenario exguerrillero.
Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, dieron una nueva vuelta de tuerca al hacer aprobar la enmienda que cierra la puerta a una transición política tras dos décadas de gobierno marcadas por la concentración de poderes y una dura represión.
¿Qué se aprobó?
La Asamblea, controlada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), prohibió el martes que en los comicios participen "traidores a la patria", personas vinculadas con intentos de golpe de Estado o que pidan "intervención militar" o "bloqueos económicos".
La pareja lanza sistemáticamente esas acusaciones contra todos sus adversarios.
Además, el Legislativo amplió de seis a siete años el período de los actuales cargos de elección popular y el de los jefes de las Fuerzas Armadas. También otorgó nuevas facultades al poder electoral para cancelar partidos y sancionar a candidatos.
De ser reelegidos a fines de 2028, Ortega y Murillo podrían gobernar hasta 2036.
La reforma deberá ser ratificada en una segunda legislatura, en enero de 2027, y en la práctica daría paso a un sistema de partido único, el FSLN.
¿Cuál es el objetivo?
Ortega, de 80 años, y Murillo, de 75, endurecieron su control social tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU.
Los copresidentes denuncian esas manifestaciones como un "intento de golpe de Estado" patrocinado por Estados Unidos.
Tras esas movilizaciones, miles se exiliaron, entre ellos dirigentes opositores, intelectuales, periodistas y religiosos que fueron despojados de su nacionalidad acusados de "traición a la patria".
En la campaña de 2021, los principales rivales de Ortega fueron encarcelados antes de los comicios, por lo que actualmente la oposición interna es nula.
Ortega padece lupus y problemas renales, y camina con dificultad. La mayoría de sus hijos ocupan puestos clave en el gobierno y opositores advierten que hay una purga interna para garantizar una sucesión familiar.
Para la presidenta de Diálogo Interamericano, Rebecca Bill, Ortega y Murillo no necesitan medidas más duras para ganar elecciones, pues la oposición "ya ha sido aplastada y las instituciones democráticas destruidas".
El objetivo es asegurarse de que haya la menor incertidumbre posible sobre lo que ocurra después de Ortega. Las elecciones crean incertidumbre, lo mismo que las instituciones independientes y una oposición real, y por eso han eliminado las tres", dijo Bill.
Por otra parte, la ampliación del mandato le permitiría a los copresidentes atravesar el actual período de presión del presidente estadounidense Donald Trump y posponer una eventual negociación sobre condiciones electorales, opina el exdiputado nicaragüense Eliseo Núñez.
¿Cuáles pueden ser las consecuencias?
Estados Unidos pidió este miércoles a sus socios romper vínculos con Nicaragua, al señalar que las "dictaduras" no deben gozar de los beneficios políticos y económicos de las democracias.
Washington, principal socio comercial de Nicaragua que ya ha sancionado a figuras del gobierno, impulsa una reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar medidas contra Managua.
Antes de su aprobación, la enmienda también había sido condenada por la Unión Europea.
"La comunidad internacional necesita coordinarse de forma más eficaz y aumentar el coste de la represión de manera dirigida, evitando medidas que castiguen principalmente a los nicaragüenses comunes", opina Rebecca Bill.