Investigación sobre 'El Mayo' Zambada “era de Gertz y la FGR; nosotros cooperábamos”: Ken Salazar

El exembajador de Estados Unidos afirma que Washington solo ofreció cooperación y niega tener evidencia contra López Obrador.

Ken Salazar
La investigación sobre el secuestro de El Mayo Zambada “era de Gertz y la FGR; nosotros cooperábamos”, dice Ken Salazar.AFP

La investigación sobre el secuestro de El Mayo Zambada “era de Gertz y la FGR; nosotros cooperábamos”, dice Ken Salazar.

Los temores que menciona el “Susurrador” eran generalizados, “especialmente entre empresarios”.

El exembajador Ken Salazar dijo este domingo que carece de evidencias de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador temiera que El Mayo Zambada hiciera revelaciones; aseguró que fue un temor que circulaba “principalmente entre empresarios”.

"La investigación era de la FGR", sostiene Salazar

Sobre el secuestro de El Mayo Zambada, el exembajador en México dijo que el caso era una investigación que conducían el fiscal general Alejandro Gertz Manero y su equipo, mientras que el entonces fiscal estadounidense, Merrick Garland, y la embajada de Estados Unidos en México ofrecieron cooperación.

En apego a esa cooperación, dijo el exdiplomático, la fiscalía estadounidense permitió, como medida “extraordinaria”, que un equipo de la FGR revisara toda la evidencia, incluida la aeronave, en el aeropuerto donde aterrizó Joaquín Guzmán López con Ismael "El Mayo" Zambada, quien presuntamente había sido secuestrado.

Salazar otorgó sus declaraciones en una entrevista dominical con la conductora de Univisión, Ilia Calderón. A manera de respuesta sobre quién mintió respecto al secuestro de El Mayo, el exembajador leyó fragmentos de su libro, Borderlands, que estará a la venta este mes en Estados Unidos y, en español, en México durante septiembre próximo.

El exembajador Ken Salazar
El exembajador Ken Salazar.AFP

Después de una breve sesión informativa de funcionarios estadounidenses redacté el mensaje para AMLO. Él tenía que entender que Estados Unidos no tenía conocimiento previo de este secuestro y que, bajo ninguna circunstancia, habíamos llevado a cabo una operación no autorizada en territorio mexicano, lo cual habría sido una grave violación a su soberanía”, leyó.

Se lo envié de inmediato a AMLO. Esa noche, el fiscal general Merrick Garland y yo preparamos una respuesta más formal para el gobierno mexicano. No fue nuestra aeronave, no fue nuestro piloto y tampoco nuestra operación”, continuó.

AMLO no respondió”, enfatizó Salazar.

FGR revisó la evidencia en Nuevo México

Dijo que Garland invitó, a través de Alejandro Gertz Manero, a que, en una medida extraordinaria, la FGR inspeccionara las evidencias en el lugar de aterrizaje, incluida la aeronave.

Salazar señaló que reportó a Washington y a la FGR que esa reunión en Nuevo México había sido un éxito, “pero de AMLO solo permanecía el silencio”.

Dijo que días después del secuestro de El Mayo, él se mantenía como embajador de Estados Unidos en México, “pero la puerta que se me había abierto con AMLO súbitamente se cerró”.

Insistió en que la participación del FBI se limitó a los arrestos, una vez que la aeronave aterrizó en el aeropuerto de Doña Ana, en Nuevo México.

Dijo que la investigación sobre el secuestro de El Mayo era de la FGR y del fiscal Alejandro Gertz Manero, y que la fiscalía estadounidense y la embajada de Estados Unidos en México ofrecieron cooperación.

El gobierno de México iba a hacer la investigación. El fiscal Gertz y su equipo estaban haciendo la investigación; nosotros dijimos muchísimas veces al fiscal Gertz y a su equipo que estábamos ahí para cooperar con ellos. Así que no era nuestra investigación; era de México”, declaró.

Salazar dijo que nunca tuvo información acerca de que grupos del narcotráfico pagaran a Rubén Rocha Moya o a su administración.

Sobre el “Susurrador”, afirmó que la inquietud de que El Mayo Zambada pudiera hacer revelaciones era de “todos en México, especialmente entre los empresarios, que hablaban de todo eso. Yo no tengo evidencia de eso; es lo que decía muchísima gente que venía a verme a la embajada o en reuniones”.