Iglesia suiza analiza posible profanación tras comunión entregada a perros

Una misa en Zúrich provocó polémica luego de que asistentes compartieran la comunión con mascotas

La polémica ocurrió durante una bendición de animales en una parroquia de Zúrich.
La polémica ocurrió durante una bendición de animales en una parroquia de Zúrich.Generada con IA.

Un incidente ocurrido durante una misa católica en Suiza provocó debate dentro y fuera de la Iglesia luego de que varios asistentes compartieran fragmentos de hostias consagradas con sus perros durante una bendición de animales celebrada en una parroquia de Zúrich.

El caso fue confirmado por la Diócesis de Chur, que abrió una investigación para determinar si existió profanación de la Eucaristía y si correspondía aplicar sanciones contempladas en el derecho canónico, incluida la excomunión automática.

Los hechos ocurrieron el 4 de octubre de 2025 durante una celebración por la festividad de San Francisco de Asís, santo asociado tradicionalmente con la protección de los animales.

Según la diócesis y medios católicos como ACI Prensa, algunos asistentes recibieron la comunión y posteriormente entregaron partes de las hostias consagradas a sus mascotas en medio de la ceremonia realizada en la parroquia del Buen Pastor.

Hostias para perros desatan polémica

El sacerdote que presidió la misa, el padre Marcel von Holzen, reconoció posteriormente que el incidente ocurrió “completamente en contra de nuestras intenciones”.

El religioso explicó que los participantes repartieron las partículas después de comulgar, por lo que el acto no pudo ser detectado inmediatamente por los organizadores de la celebración.

El episodio generó cuestionamientos dentro de la comunidad católica sobre la preparación religiosa de algunos asistentes y sobre la manera en que se realizan ceremonias especiales como las bendiciones de animales.

Para la Iglesia católica, la Eucaristía representa el cuerpo de Cristo y constituye uno de los sacramentos centrales de la fe, por lo que cualquier uso indebido de las hostias consagradas suele considerarse extremadamente delicado.

Tras conocerse lo ocurrido, la Diócesis de Chur inició una investigación para determinar si el acto constituía una profanación grave de la Eucaristía, situación que podría derivar en sanciones severas contempladas por el Código de Derecho Canónico.

Sin embargo, las autoridades eclesiásticas concluyeron que las tres personas involucradas no actuaron con intención sacrílega ni buscaron ofender deliberadamente el sacramento.

Qué dice el derecho canónico católico

La diócesis señaló que los implicados:

• no tenían plena conciencia de la gravedad del acto,

• no actuaron de manera deliberada,

• no intentaron profanar la Eucaristía,

• y no cumplían las condiciones necesarias para una excomunión automática.

Por ello, la Iglesia descartó aplicar la llamada excomunión latae sententiae, prevista en el Canon 1367 para casos de profanación consciente y deliberada de las especies consagradas.

De acuerdo con el derecho canónico, para que exista esa sanción deben reunirse varios elementos:

• intención clara, conocimiento pleno del acto,  voluntad deliberada y profanación consciente del sacramento.

Las autoridades religiosas determinaron que esos requisitos no se cumplían en este caso.

Pese a ello, la Diócesis de Chur calificó el episodio como “profundamente lamentable” y anunció medidas para reforzar la formación religiosa de los fieles respecto al significado de la comunión y la Eucaristía.

Entre las acciones previstas se encuentran encuentros formativos, espacios de diálogo comunitario, revisión de prácticas litúrgicas en celebraciones especiales y fortalecimiento de la catequesis.

Además, fieles de la comunidad organizaron un rosario de desagravio el pasado 3 de enero como muestra de preocupación por lo ocurrido durante la misa.

La diócesis explicó que parte de las actividades educativas estarán basadas en la carta apostólica Desiderio desideravi, del papa Papa Francisco, centrada en la importancia espiritual y litúrgica de la Eucaristía.

El incidente abrió un debate más amplio dentro de sectores católicos sobre la comprensión de los sacramentos en ceremonias no tradicionales y sobre la necesidad de reforzar la enseñanza religiosa para evitar interpretaciones erróneas en actos públicos de fe.