God Bless America, una canción que devolvió la voz tras el 11S
El beisbol ayudó a la Gran Manzana a reunirse; desde 2001, la canción encontró un nuevo significado en los estadios estadunidenses después de los atentados.

Nueva York todavía olía a humo. Diez días después de que las Torres Gemelas desaparecieran del horizonte, el 11 de septiembre de 2001, el beisbol regresó a la ciudad. No había normalidad en las tribunas ni en el terreno. Había banderas, policías y bomberos.
Entonces Mike Piazza levantó la pelota hacia las gradas. Era el octavo inning del primer juego de Grandes Ligas en Nueva York después del 11 de septiembre de 2001. Los Mets perdían 2-1 ante los Braves cuando Piazza encontró un lanzamiento de Steve Karsay y lo mandó por encima de la barda. Dos carreras. 3-2 para Nueva York.
El viejo Shea Stadium explotó. Durante unos segundos, aquel cuadrangular fue una excusa para gritar después de días en los que Estados Unidos había encontrado pocas razones para hacerlo.

El beisbol regresó a una Nueva York herida
El beisbol no podía reparar lo ocurrido. Pero podía ofrecer un lugar para volver a reunirse. El pasatiempo nacional volvió a ser, por unas horas, un punto de encuentro para una nación herida. Las Grandes Ligas regresaron el 17 de septiembre y Nueva York tuvo su propia noche cuatro días después.
Mientras que el 25 de septiembre, los Yankees volvieron al Bronx. Antes del juego contra Tampa Bay, policías, bomberos y trabajadores de emergencia rodearon el diamante. Ronan Tynan cantó God Bless America.
El estadio no estaba simplemente viendo un juego. Estaba intentando encontrar una manera de procesar lo ocurrido. Los Yankees perdieron 4-0, pero aquella noche dejó una tradición que sobreviviría al dolor.
God Bless America había sido escrita por Irving Berlin, en 1918, y popularizada por Kate Smith, en 1938. El beisbol ya la había utilizado ocasionalmente, pero el 11 de septiembre cambió su significado.
God Bless America se convirtió en un ritual
Los Padres de San Diego comenzaron a interpretarla durante la séptima entrada cuando la temporada se reanudó. Otros equipos hicieron lo mismo. En Yankee Stadium es un ritual.
Desde aquella noche del 25 de septiembre de 2001, God Bless America quedó ligada a la séptima entrada de los juegos como local de los Yankees. No nació en el beisbol, pero encontró en sus estadios un nuevo hogar.
Hoy, cuando se conmemoren 25 años de los atentados, God Bless America sonará en la séptima entrada y habrá homenajes en las Grandes Ligas. Mets y Yankees se enfrentarán esta tarde en el Bronx rindiendo homenaje a los cuerpos de emergencia usando gorras de policías y bomberos.
*mcam