“La espina bífida siempre es mortal”

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Mitos y realidades de la salud

MITO 

“La espina bífida siempre es mortal”. La espina bífida es un trastorno congénito en el que la columna vertebral no se desarrolla por completo; lamentablemente, se dice que es mortal.

CONSECUENCIA

El niño con espina bífida puede no recibir los cuidados neonatales adecuados.

REALIDAD

La espina bífida pertenece a un grupo de problemas del desarrollo denominados “defectos del tubo neural”. Los problemas del tubo neural ocurren en las primeras etapas del embarazo, cuando el tubo neural no se forma como debería normalmente. La espina bífida es un trastorno congénito en el que la columna vertebral no se desarrolla por completo. En el primer mes de embarazo, un grupo de células normalmente forma el “tubo neural”, que es una estructura que, en última instancia, se convierte en el cerebro y la médula espinal. En la espina bífida, el tubo neural no se cierra por completo y algunos de los huesos de la columna vertebral no se cierran en la parte posterior. Estas aberturas pueden ocurrir en cualquier parte de la columna vertebral y dañar la médula espinal y los nervios.

Existen grados distintos: Espina bífida oculta: se trata de un hueco en los huesos de la columna vertebral, pero la médula espinal y las meninges no empujan hacia el exterior. Siguen en su lugar habitual dentro del canal medular, y no hay nada que sobresalga en la espalda ni ninguna abertura en la piel de la espalda del bebé.                                                                                                       Meningocele: es cuando un saco que contiene líquido cefalorraquídeo empuja desde el hueco de la columna vertebral. La médula espinal está en su lugar habitual dentro del canal medular. La piel que cubre el meningocele suele estar abierta. Mielomeningocele: sucede cuando un saco (pequeña bolsa o quiste) que contiene las meninges, el líquido cefalorraquídeo y parte de la médula espinal sobresale a través de un defecto de la columna vertebral y la piel. Es posible verlo en la espalda del bebé.

Los síntomas dependen del tipo de espina bífida que tenga el bebé y de dónde se encuentre en la columna. Algunos bebés con espina bífida tienen pocos o ningún problema. Pero a veces la afección puede causar problemas graves, como debilidad, pérdida del control de la vejiga o parálisis.

La prevalencia estimada es de 4 a 5 casos por cada 10,000 nacimientos (algunos reportes clínicos locales indican hasta 5 de cada 10,000 niños nacidos vivos). El tratamiento de esta condición es el siguiente: el recién nacido suele ser llevado a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales para estabilización y prevención de infecciones. Cirugía correctiva: un neurocirujano opera para reintroducir los tejidos y cerrar la abertura en la columna vertebral. Detección de hidrocefalia: se evalúa si el bebé tiene acumulación de líquido en el cerebro, lo que puede requerir la colocación de una válvula o derivación (shunt). Equipo multidisciplinario: el niño necesitará valoraciones constantes por especialistas, como neurocirugía, urología pediátrica, ortopedia y rehabilitación. Control de esfínteres y vías urinarias: es fundamental proteger la función renal mediante medicamentos o sondajes limpios intermitentes guiados por especialistas. Fisioterapia temprana: ayuda a estimular la movilidad, prevenir deformidades y favorecer el desarrollo físico según el nivel de lesión.

Movilidad: muchos niños logran caminar con aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas, y las intervenciones tempranas mejoran la función motora. Independencia: Con terapias de rehabilitación constantes, la mayoría de los jóvenes alcanzan un alto grado de autonomía personal y escolar. Control de esfínteres: los problemas urinarios e intestinales requieren manejo médico continuo (como sondajes o medicamentos), pero se pueden controlar eficazmente de forma cotidiana.

Desarrollo cognitivo: la mayoría de los niños tienen una inteligencia normal, aunque algunos pueden presentar retos específicos de aprendizaje que se atienden con apoyo escolar. Avances recientes: Cirugía fetal: realizar una reparación antes del nacimiento reduce el daño neurológico y disminuye la necesidad de colocar válvulas cerebrales para la hidrocefalia. Atención multidisciplinaria: el seguimiento continuo por parte de especialistas en neurocirugía, urología y rehabilitación optimiza el desarrollo del niño a largo plazo.