EU ofrece 20 millones de dólares por información sobre programa nuclear iraní
Estados Unidos ofrece hasta 20 millones de dólares por información sobre el programa nuclear iraní

El ejército de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta 20 millones de dólares y una "posible reubicación" a quien aporte información sobre el programa nuclear iraní, un anuncio que contrasta con las reiteradas afirmaciones del presidente Donald Trump de que esa capacidad ya fue eliminada, informó el Comando Central estadunidense (Centcom) este viernes.
La información puede referirse a las instalaciones, los equipos y el personal asociado, como integrantes de la comunidad científica, según el comunicado que el Centcom, responsable de las operaciones en Oriente Medio, publicó en X.
Desde el inicio de la guerra en Irán, desencadenada por bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel en febrero, Trump ha repetido en múltiples ocasiones que no se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear.
El sábado, el mandatario aseguró de nuevo haber neutralizado la capacidad nuclear iraní, aunque reconoció que quedan pendientes uno o dos sitios, en particular la montaña Pickaxe:
"Todavía tenemos que ocuparnos, diría yo, de uno o dos sitios, pero podemos hacer eso en 10 minutos", dijo Trump a periodistas.
Según los servicios de inteligencia estadunidenses, se sospecha que ese punto alberga un complejo nuclear subterráneo. Teherán ha negado que allí se realicen labores nucleares y defiende su derecho a la energía nuclear civil.
Las acusaciones nucleares contra Irán y sus evidencias
La recompensa llega después de meses de afirmaciones contradictorias sobre el estado del programa iraní. El 3 de marzo, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, dijo que no había evidencia de que Irán construyera una bomba nuclear, según Time.
Al día siguiente, Trump afirmó ante líderes del Congreso que, si Washington no atacaba en dos semanas, Irán habría tenido un arma nuclear. Esa fue una de sus justificaciones centrales para la guerra iniciada el 28 de febrero.
El 18 de marzo, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, atribuyó a los ataques de 2025 la destrucción del enriquecimiento de uranio iraní y, en su declaración escrita, señaló que no había esfuerzos por reconstruirlo. Al leerla ante el Senado omitió esa parte, y el senador Mark Warner le preguntó por qué.
Gabbard describió además al régimen iraní como intacto, pero muy debilitado, lo que contradice la afirmación de Trump del 16 de marzo de que había sido aniquilado. La guerra elevó el precio del crudo por encima de 100 dólares por barril en varias ocasiones, según Time.
Un día antes del testimonio, el director del Centro Nacional Antiterrorista, Joe Kent, renunció y escribió que Irán no representaba una amenaza inminente.
Pese a los recientes bombardeos estadunidenses sobre la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, continúan las negociaciones bajo mediación catarí para poner fin al conflicto.
El intento de reclutamiento del Centcom recuerda a los que llevó a cabo la CIA con oficiales del ejército chino a comienzos de 2026, cuando Pekín anunció que tomaría "todas las medidas necesarias" contra las aspiraciones extranjeras de espionaje.