Estados Unidos e Israel atacan sede donde se elige al nuevo líder de Irán
Estados Unidos e Israel atacaron en Teherán el edificio encargado de elegir al nuevo líder de Irán, intensificando la crisis política y militar en la región

El ejército de Israel informó este martes que su fuerza aérea lanzó una oleada de ataques a gran escala contra infraestructuras del régimen iraní en Teherán, en el cuarto día de la guerra contra Irán. En un comunicado, las autoridades israelíes señalaron que se trató de un operativo dirigido contra objetivos estratégicos de la república islámica.
Medios iraníes confirmaron que entre los blancos alcanzados se encuentra el edificio del organismo encargado de elegir al nuevo líder de Irán, lo que representa un golpe simbólico y político de gran relevancia. La acción conjunta de Estados Unidos e Israel apunta directamente a la estructura institucional que define la sucesión en el país, intensificando la crisis en torno al futuro liderazgo iraní.
Irán enfrenta incertidumbre tras la muerte de Jamenei
La estructura de gobierno de Irán, marcada por su carácter teocrático y la influencia de la Guardia Revolucionaria, hace difícil anticipar quién sucederá al recién abatido líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, muerto en los ataques del sábado lanzados por Estados Unidos e Israel. Aunque su avanzada edad (86 años) hacía inminente un relevo, el desenlace sigue siendo incierto.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reconoció ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que el futuro liderazgo iraní es “una incógnita... nadie sabe quién asumirá el poder” tras la desaparición de Jamenei.
El papel del líder supremo
Desde la revolución de 1979, la República Islámica se rige bajo el principio del velayat-e faqih (tutela del jurista islámico), que establece que el poder debe recaer en un clérigo hasta el regreso del duodécimo imán chiita. Bajo esta doctrina, el líder supremo tiene la última palabra en todos los asuntos de Estado.
La Asamblea de Expertos, integrada por 88 ayatolás elegidos cada ocho años, es el organismo encargado de nombrar al nuevo líder, siguiendo el artículo 111 de la Constitución. El proceso, comparable a un cónclave religioso, requiere mayoría de votos y debe realizarse lo antes posible.
Posibles sucesores
Jamenei nunca designó públicamente a un sucesor. Entre los nombres que han circulado figuran su hijo Mojtaba Jamenei, el nieto de Jomeini, Hassan Jomeini, y clérigos de alto rango como Alireza Arafi, miembro del Consejo de Guardianes; Mohsen Qomi, asesor cercano de la oficina de Jamenei; Mohsen Araki, veterano de la Asamblea de Expertos; Gholam Hossein Mohseni Ejei, presidente del poder judicial; y Hashem Hosseini Bushehri, líder de la oración del viernes en Qom.

Sin embargo, ninguno de ellos posee la reputación ni la influencia de Jamenei, lo que anticipa dificultades para controlar a los poderosos grupos de interés, especialmente la Guardia Revolucionaria y los consejos clericales.
Transición actual
Aunque Irán cuenta con un presidente y un parlamento electos, la élite clerical mantiene un poder determinante. El Consejo de Guardianes, compuesto por 12 miembros, puede vetar leyes, bloquear candidatos y supervisar elecciones. Seis de sus integrantes son nombrados directamente por el líder supremo, mientras que los otros seis son propuestos por el jefe del poder judicial y ratificados por el parlamento.
Este sistema ha limitado la participación política en los últimos años, especialmente tras las polémicas elecciones de 2009 y el creciente dominio de sectores no elegidos del Estado.
Tras la muerte de Jamenei, el poder se encuentra en manos de un triunvirato de transición formado por el presidente Masoud Pezeshkian, elegido en 2024, junto con los ayatolás Mohseni Ejei y Alireza Arafi. Este grupo deberá garantizar la estabilidad institucional mientras la Asamblea de Expertos se prepara para elegir al nuevo líder supremo.
Con información de AFP y Reuters.
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