España desarticula una de las mayores redes de tráfico en el Mediterráneo
España desarticula una red de tráfico en el Mediterráneo que introdujo a más de 2,000 migrantes y generó 24 millones de euros en beneficios.

La Guardia Civil y la Policía Nacional anunciaron este viernes la desarticulación de lo que calificaron como una de las redes de tráfico de personas más grandes y peligrosas que operaban en el Mediterráneo, responsable de introducir a más de 2,000 migrantes en territorio español.
Según el comunicado oficial, la operación se desarrolló en colaboración con Europol y las fuerzas policiales de Francia, Portugal y Polonia. Como resultado, se incautaron 18 embarcaciones de alta velocidad y se detuvo a 77 personas en España y a una más en Argelia.
Las autoridades señalaron que la organización criminal utilizaba lanchas rápidas para transportar drogas sintéticas desde España hacia Argelia, donde existe una elevada demanda de sustancias como la MDMA. En el viaje de regreso, las mismas embarcaciones eran utilizadas para trasladar migrantes hacia la costa sureste de España y la isla de Ibiza.
La policía estima que el grupo llevó a cabo al menos 64 operaciones de tráfico, generando beneficios de alrededor de 24 millones de euros (27 millones de dólares). La red cobraba hasta 12,000 euros por migrante y podía transportar hasta 50 personas en una sola travesía.
Las travesías eran descritas como extremadamente peligrosas, ya que los migrantes viajaban en embarcaciones abarrotadas, a gran velocidad, sin luces y, en la mayoría de los casos, sin chalecos salvavidas. En ocasiones, incluso se ataba a los ocupantes para evitar que cayeran por la borda.
La operación se produce en un momento en que la migración y la trata de personas han vuelto a ocupar un primer plano en España y Europa. La semana pasada, una avalancha masiva en la frontera del enclave español de Ceuta provocó la entrada de 72,000 personas en la ciudad.
Según datos del Ministerio del Interior, el número de migrantes irregulares que llegaron a España por mar se redujo un 31% entre enero y julio, principalmente por una caída del 60% en las llegadas a las Islas Canarias. Sin embargo, la inmigración irregular hacia la España peninsular aumentó un 22%, y hacia las Islas Baleares un 10%, debido al cambio de rutas a través de Argelia.
La Guardia Civil destacó que la organización ejercía niveles extraordinarios de violencia contra sus propios miembros, los migrantes y las fuerzas policiales. El uso de la fuerza estaba destinado a proteger las embarcaciones y garantizar el control de las operaciones ilícitas.
Con información de Reuters.