Ejército de Israel detiene y abusa de un bebé palestino y de su padre

Medios y organizaciones humanitarias internacionales denuncian el caso más reciente de detención arbitraria y abuso infantil por parte del ejército israelí.

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En un video difundido en redes, se puede ver a un grupo de soldados israelíes entregando al infante a un miembro de la Cruz Roja.Redes sociales

En Gaza, el fotoperiodista Osama Al-Kahlout dio a conocer el caso de abuso por parte del ejército israelí a un padre y su bebé menor de dos años: tras una detención militar de más de 10 horas, el infante mostraba signos de quemaduras y laceraciones 

El 20 de marzo, padre e hijo salieron de su hogar en uno de los campos de refugiados esparcidos por el enclave en búsqueda de suministros. Durante su recorrido, se vieron envueltos en un tiroteo por parte de fuerzas terrestres israelíes y fueron subsecuentemente detenidos.

Testigos declararon ante el canal de televisión Palestine TV que soldados israelíes forzaron al padre a dejar a su hijo en el suelo y acercarse a un puesto de control militar cerca de la línea amarilla de demarcación, donde fue desnudado e interrogado. Se especula que el bebé también fue llevado al punto de detención y estuvo presente durante el interrogatorio de su padre.

Sospecha de abuso infantil por parte del ejército israelí

Al recibirlo, su familia notó que tenía heridas en las piernas y que su ropa estaba cubierta de sangre. Pensando inicialmente que se trataba de pedazos de balas, lo llevaron a ser evaluado al Hospital Al-Aqsa. Reportes médicos detallan que las heridas que presentó el infante son consistentes con casos de abuso y se trata probablemente de quemaduras de cigarro y laceraciones provocadas con un objeto puntiagudo por parte de los soldados que lo detuvieron con su padre.

Según reportes de periodistas palestinos y medios internacionales, esto indicaría que sometieron al niño a abuso físico en frente de su padre para forzar una confesión.

Si bien no se sabe qué información querían extraer, el ejército israelí ha utilizado  en el pasado la tortura contra detenidos palestinos, particularmente desde el 7 de octubre, siendo uno de sus objetivos la extracción de información útil para la narrativa israelí de la guerra contra Gaza.

Tortura como política sistemática de Israel contra los habitantes de los Territorios Palestinos Ocupados

Organismos internacionales como la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) han reportado que residentes del enclave han sido forzados a realizar confesiones falsas mediante maltrato físico o tortura de ahogamiento.

Un reporte publicado por la relatora especial de las Naciones Unidas para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese explica que la tortura es una práctica utilizada de forma sistemática por Israel desde hace varios años en contra de los palestinos, pero que ha conocido un auge en Gaza y en Cisjordania desde el inicio de la guerra. El abuso físico y psicológico de los detenidos se realizan con fines de corrección o castigo colectivo, concluye la investigación de la funcionaria a base de reportes y testimonios recopilados por múltiples organizaciones y particulares en el terreno.

En su informe, Albanese declara que “la tortura no está confinada a las celdas y cuartos de interrogación”,  ya que los territorios palestinos ocupados han sido sometidos a un castigo colectivo a través del impacto del desplazamiento forzado, la ocupación y violencia militar israelí, al igual que por la limitación artificial de sustento por parte de Israel quien mantiene cerrada las fronteras del enclave.

La relatora específica que cuándo la tortura está siendo usada por un Estado en contra de una población “como tal”, sin importar si se está en guerra o en emergencia nacional, es una violación de las Convenciones de Ginebra (que establecen el derecho internacional durante una guerra) y pueden ser evidencia de intención genocida.

Según grupos humanitarios como B’Tselem y Addameer, actualmente más de 10 mil palestinos están detenidos en cárceles israelíes, muchos de ellos sin tener un cargo específico en su contra. Al inicio del conflicto, Israel tenía a más de mil 200 palestinos en “detención administrativa”, lo que implica el arresto y detención de personas sin juicio, una práctica ilegal bajo el derecho internacional.