Demócratas en EU solicitan datos sobre exportación de armas vinculadas a cárteles
Investigaciones periodísticas de ‘The New York Times’ han documentado cómo miles de armas de fuego cruzan ilegalmente hacia México.

Dos legisladores demócratas presionan al Departamento de Comercio de Estados Unidos para obtener información detallada sobre las exportaciones de armas semiautomáticas, ante el riesgo de que estas estén alimentando la violencia criminal en América Latina.
La solicitud fue encabezada por Elizabeth Warren y Gregory Meeks, quienes invocaron la Ley de Reforma del Control de las Exportaciones de 2018 para exigir un informe sobre licencias otorgadas desde enero de 2025.
Los legisladores citaron datos de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos que indican que las armas exportadas legalmente representan cerca del 20% de las utilizadas en delitos en Centroamérica y más del 37% fuera de Norteamérica.
Empresas como Sturm Ruger & Co y Smith & Wesson Brands figuran entre los productores involucrados en este mercado.
Tráfico de armas hacia México
Investigaciones periodísticas de The New York Times documentaron a mediados de marzo cómo miles de armas de fuego cruzan ilegalmente hacia México cada año.
Las redes criminales utilizan métodos como el desmontaje de armas, su ocultamiento en vehículos, lanchas o aeronaves, así como el uso de compartimentos secretos para evadir controles.
Autoridades mexicanas estiman que hasta 500 mil armas ingresan anualmente de contrabando desde Estados Unidos, mientras expertos elevan la cifra a un millón.
Organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación han incrementado su capacidad bélica, accediendo a rifles de asalto, ametralladoras y lanzagranadas.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha señalado que alrededor del 80% de las armas aseguradas en México provienen de Estados Unidos.

Mercado digital y nuevas formas de contrabando
El tráfico ha evolucionado hacia plataformas digitales como WhatsApp y Facebook, donde se comercializan armas en grupos privados que operan como mercados clandestinos.
A pesar de las políticas de Meta, los traficantes logran evadir controles mediante redes cerradas y eliminación constante de registros.
El gobierno de Estados Unidos ha intensificado la presión sobre México para combatir a los cárteles, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que se debe frenar el flujo de armas desde territorio estadounidense.
En paralelo, el expresidente Donald Trump ha planteado medidas más agresivas contra el crimen organizado, incluyendo acciones directas en territorio mexicano.
Testimonios recogidos entre integrantes del crimen organizado revelan que la demanda de armas ha superado incluso a la de drogas, en medio de conflictos internos y presiones gubernamentales.
El dinero se gasta en armas”, señalan operadores, evidenciando que el control del armamento se ha convertido en un factor estratégico clave para la supervivencia de los cárteles.
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