Casa Blanca usa crisis migratoria en Ceuta para defender políticas de Trump

La administración Trump convirtió la llegada masiva de migrantes a España en argumento del debate político en Estados Unidos

La administración Trump mantiene la inmigración como uno de los ejes de su gobierno.
La administración Trump mantiene la inmigración como uno de los ejes de su gobierno.AFP

Dos altos funcionarios de la Casa Blanca reiteraron el jueves sus posturas con respecto a la inmigración utilizando un video del enclave español de Ceuta, adonde cientos de migrantes llegaron masivamente desde Marruecos.

Los migrantes se suman a más de mil 500 que ya habían arribado en los últimos días a esa localidad española en África, una de las dos únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con ese continente.

El subsecretario general de la Casa Blanca, Stephen Miller, uno de los principales arquitectos de la ofensiva antimigratoria de Trump, compartió en X un video de la llegada de migrantes a Ceuta y lo comparó con las políticas del partido Demócrata.

Los demócratas verán cómo tu hogar es pisoteado y robado por invasores y se alegrarán", escribió en esa red social.

Por su lado, Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, compartió en X un clip de Fox News sobre el episodio y escribió: "Esto es lo que ocurrió bajo (el expresidente Joe) Biden. Menos mal que el presidente (Donald) Trump fue elegido para que nada de esto volviera a suceder".

Trump logró un segundo mandato tras presentarse con una campaña abiertamente antinmigración, y busca cumplir sus promesas electorales de expulsar a millones de inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, su ofensiva ha generado rechazo en la población y una reacción política que podría afectarle en las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos en noviembre.

Políticas migratorias de Trump

La ofensiva migratoria impulsada por Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca ha endurecido las detenciones, deportaciones y restricciones al asilo, convirtiendo la inmigración en uno de los principales ejes de su segundo mandato.

El gobierno amplió las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), reforzó la vigilancia fronteriza y aceleró las expulsiones, medidas que han provocado protestas en varias ciudades estadounidenses, además de múltiples demandas judiciales por presuntas violaciones al debido proceso y a los derechos de los migrantes.

La administración también ha intensificado su presión sobre países de origen y tránsito para frenar los flujos migratorios hacia Estados Unidos.

En paralelo, funcionarios de la Casa Blanca han utilizado episodios ocurridos fuera del territorio estadounidense, como la reciente llegada masiva de migrantes a Ceuta, para defender su estrategia de control fronterizo y advertir sobre los riesgos de la migración irregular, vinculando estos acontecimientos con el debate político interno de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Las políticas de Trump han recibido fuertes críticas de organismos internacionales y organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que han expresado preocupación por las redadas masivas, la separación de familias, las condiciones de detención y las restricciones al acceso al asilo.