Mark Carney: El 'viejo orden mundial' está roto y “no va a ser recompuesto”

El primer ministro de Canada llamó a crear coaliciones entre países para defender un sistema basado en normas.

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, habla durante la 56.ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, el 20 de enero de 2026.REUTERS

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró este martes que el “viejo orden mundial” no será recompuesto y llamó a otros países a unirse ante “las grandes potencias” que han debilitado un mundo basado en normas, durante un discurso en el Foro Económico Mundial en Davos. 

Carney afirmó que el mundo no atraviesa una simple transición sino “una ruptura” en la que las grandes potencias están usando la integración económica “como un arma”, lo que, según él, socava los principios de cooperación internacional que han predominado desde la posguerra.

Refiriéndose al ensayo del escritor checo y expresidente Václav Havel, El poder de los sin poder, Carney ilustró la dinámica actual como la desaparición de un sistema de normas compartidas y señaló que “el orden mundial basado en normas está apagándose”, con la consecuencia de que “los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir”.

“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, sostuvo Carney ante líderes políticos y empresariales reunidos en la cumbre suiza, argumentando que Canadá está recalibrando sus relaciones internacionales para responder a este entorno geopolítico cambiante.

Carney advirtió que frente a esta situación, los países más débiles podrían tentarse a aislarse para protegerse, lo que derivaría en “un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible”, y enfatizó que las potencias de tamaño medio deben adaptarse a la nueva realidad sin simplemente “levantar muros más altos”.

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, habla durante la 56.ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, el 20 de enero de 2026.REUTERS

Como respuesta, Canadá está impulsando alianzas circunstanciales y cooperaciones pragmáticas. “Estamos estableciendo nuevas relaciones para construir coaliciones que funcionen, asunto por asunto”, dijo Carney, mencionando redes densas de cooperación en comercio, inversión y cultura que, según él, permitirán enfrentar desafíos futuros.

Carney también reafirmó el apoyo “firme” de Canadá a Groenlandia y Dinamarca, así como el compromiso “inquebrantable” de Ottawa con el artículo 5 de la OTAN, que establece el principio de defensa colectiva entre los miembros. A su juicio, las potencias medias no pueden permitirse actuar aisladas, pues cuando “solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad”.

El primer ministro canadiense agregó que la soberanía no se refuerza compitiendo por ser “los más complacientes” con las potencias dominantes, sino construyendo fortalezas internas y actuando conjuntamente con otros países dispuestos a recorrer ese camino. 

“Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente y es un camino abierto de par en par a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros”, concluyó.

La intervención de Carney en Davos se dio en un contexto de debate global sobre la redefinición del orden internacional, marcado por tensiones geopolíticas, desacuerdos comerciales y el cuestionamiento de instituciones multilaterales tradicionales. Expertos y líderes reunidos en la cumbre han subrayado que la cooperación internacional enfrenta desafíos significativos, incluida la rivalidad entre grandes potencias y la necesidad de nuevas reglas que reflejen un mundo multipolar emergente.