Bromas, amor y odio, Ucrania y hasta Oscar Wilde en la visita del rey Charles III a Estados Unidos
“Trump es como la mayoría de los estadunidenses, tienen esta fijación por la monarquía”, detalló la periodista Gabriella Morales

La relación entre Reino Unido y Estados Unidos es “más hacia el amor que al odio”, lo que quedó demostrado en la más reciente visita del rey Charles III a la Unión Americana.
“Trump es como la mayoría de los estadunidenses, tienen esta fijación por la monarquía, como la que tienen por las estrellas de Hollywood; sobre todo porque descienden de ellos. Hay una relación mucho más hacia el amor que al odio, como la que tienen los mexicanos con los españoles, por ejemplo”.
Y es que, la periodista y especialista en monarquía y diplomacia, Gabriella Morales Casas, apuntó que esa relación ambivalente se asomó también en las palabras del rey al momento de hacer bromas muy al estilo británico.
“Lo que pasa es que Charles es, particularmente, whiti, es decir mordaz, ingenioso. Él escribió sus propias bromas”, esto sobre la cita de Oscar Wilde que hace referencia a que los británicos y estadunidenses tienen todo en común “excepto, por supuesto, el idioma”.
Sin embargo, para la periodista, el monarca se limitó en cuanto al escándalo del financiero y acusado de pederastia, Jeffrey Epstein, “fue muy velado para hablar del tema de las víctimas”.
“Es verdad que era un terreno muy espinoso. No está prohibidísimo que él mencione ese nombre; y, bueno, quizás pudo haberlo hecho un poco más. Más específico, al decir las víctimas que compartimos, para proteger a nuestras mujeres o a nuestros niños. Quizás pudo haber hecho eso, pero pues, ya no es una decisión solo de él. Era un discurso muy, muy cuidado”.
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, Gabriella Morales detalló que durante el discurso en el Congreso de la Unión también se dieron sutiles toques al presidente Donald Trump, como el mensaje a favor de Ucrania o la influencia que tuvo la Magna Carta de Inglaterra en la elaboración de su propia constitución, y que hasta la fecha la hacen respetar.
“Primero dando el contexto histórico para decir que ese documento, desde hace siete siglos, regula que los grandes actores, incluso los monarcas absolutos, no pueden hacer lo que les dé la gana. Creo que eso, en mi opinión, es lo más fuerte y relevante del discurso”.
Otro de los puntos en los que hizo presencia velada el monarca británico fue cuando salió a la defensa de primer ministro Keir Starmer, “cada vez que alguien va y dice cualquier cosa del Reino Unido se está metiendo con la corona”.
“Decir que Starmer es un bueno para nada o que Inglaterra tiene barcos de juguete, que también hace una referencia a Charles, es decir que es un rey de juguete. […] Pero Trump sabe que todo eso va a traer consecuencias de todas maneras, y que hacer enojar al rey no es buena idea”.
Estos mensajes contrastaron con lo relajado que fue su discurso en la cena de honor, de acuerdo con la especialista, ya que “ahí ya el ambiente está más tranquilo” en comparación al Congreso de los Estados Unidos. “Por eso tenía que ser tan sutil frente a todos los congresistas. Pero ya en la cena se soltó un poco más el pelo y además todavía le lleva otro regalo. Le dio varios regalos a Trump”.
Finalmente, Morales Casas apuntó que el reinado que lleva Charles III ha sido bueno “pero sí ha tenido algunos errores”, principalmente por el caso Epstein y que ha arrastrado a la monarquía gracias a los lazos de amistad con su hermano Andrew Mountbatten-Windsor.
“Lo que está muy a su favor es que fue un príncipe demasiado desbordado pero es un rey prudente, nos demuestra que él sabe su papel, que le entiende perfectamente bien. Camila es una extraordinaria reina. Si es cierto que a pesar de que está enfermo ahí está todos los días, creo que le falta mano dura o la acción que tuvo en el pasado la reina con otros temas”.