Sacerdote Juan Pedro Oriol abandona a los Legionarios de Cristo

El sacerdote Juan Pedro Oriol abandona a los Legionarios de Cristo tras el escándalo de Marcial Maciel. La congregación suma más de 50 deserciones.

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Sacerdote Juan Pedro Oriol abandona a los Legionarios de Cristo Foto Canva

Los Legionarios de Cristo perdieron esta semana a uno de sus miembros más emblemáticos: Juan Pedro Oriol, sacerdote perteneciente a una influyente familia española que apoyó a Marcial Maciel en la expansión de la congregación en Europa. Su salida ocurre en medio de la crisis institucional provocada por los abusos cometidos por el fundador de la orden.

Una decisión “personal” tras la crisis

El vocero de la orden en Roma, Andreas Schoggl, confirmó a Notimex que Oriol decidió abandonar el instituto religioso para incardinarse en la Arquidiócesis de Guadalajara, donde había trabajado en los últimos años.

Comentamos la noticia con respeto y agradecimiento por todo lo que ha hecho, deseándole lo mejor en el futuro”, declaró Schoggl.

Oriol explicó su decisión en un artículo publicado en la prensa:

No quiero mirar atrás. Solo quiero hacer la voluntad de Dios, agradarle y servirle. Esta decisión, aunque dolorosa, me lleva a encontrar la paz en la esencia de mi sacerdocio: dar la vida por Cristo y por el prójimo”.

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Ruptura en la familia Oriol

La familia Oriol ha estado estrechamente vinculada a la Legión de Cristo. Tres hermanos y una hermana de Juan Pedro ingresaron a la congregación, y su padre, Ignacio María de Oriol y Urquijo, accionista del consorcio Iberdrola, fue amigo personal de Marcial Maciel, aportando importantes donaciones y contactos empresariales.

Sin embargo, tras el reconocimiento por parte del Vaticano de los actos inmorales y de pederastia de Maciel, varios miembros de la familia rompieron lazos con la Legión.

Santiago Oriol abandonó la orden y la dirección del Colegio Everest en Madrid en octubre de 2010.

Ignacio Oriol decidió convertirse en sacerdote diocesano.

En la congregación permanecen Alfonso, encargado de una casa de ejercicios en Córdoba, y Malen, asistente del director general Álvaro Corcuera en el movimiento laico Regnum Christi.

Más de 50 sacerdotes han abandonado la congregación

La salida de Oriol se suma a la crisis interna que vive la congregación desde que se revelaron los crímenes de Maciel. Entre 2009 y 2010, alrededor de 45 sacerdotes abandonaron definitivamente la Legión, y otros 12 optaron por vivir fuera de sus comunidades durante un tiempo de reflexión. En total, se registraron 57 deserciones sacerdotales, además de unas 200 bajas de novicios y seminaristas.

Actualmente, la orden cuenta con 890 sacerdotes y más de dos mil seminaristas en todo el mundo.

Reestructuración interna y unificación en Europa

Ante el éxodo de miembros, la congregación ha implementado una nueva política interna para optimizar recursos humanos y financieros. Esto ha llevado a la unificación de comunidades religiosas, como ocurrió recientemente con las provincias de Alemania y Francia, que ahora forman la nueva región llamada Europa Occidental.

Esta región agrupa la presencia legionaria en Irlanda, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Alemania, Suiza, Austria, Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría.

Schoggl explicó que las provincias francesa y alemana eran pequeñas y carecían de cuadros completos de directivos, lo que complicaba la gestión.

Analizamos la situación y vimos que lo mejor era unificar ambos territorios. Completar dos equipos hubiera restado personal a los trabajos apostólicos y a las comunidades”, indicó.

Hacia comunidades más pequeñas y eficientes

La estrategia actual de la Legión busca aprovechar al máximo el personal y concentrarse en comunidades más grandes y completas, en lugar de expandirse sin los recursos necesarios. El objetivo es fortalecer su presencia global mientras enfrenta el reto de recuperar la credibilidad perdida tras los escándalos del pasado.

La salida de Juan Pedro Oriol es un reflejo del proceso de transformación que atraviesa la congregación, la cual continúa intentando reinventarse después de uno de los mayores escándalos en la historia reciente de la Iglesia Católica.