Francisco Robles Ortega, sacerdote tradicionalista, con voto en el cónclave

El arzobispo de Guadalajara es el único cardenal mexicano en activo con experiencia en una elección papal.

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José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara.

Arzobispo de Guadalajara desde 2012, y antes de Monterrey, José Francisco Robles Ortega fue designado cardenal en 2007 por el papa Benedicto XVI y al igual que el entonces jerarca católico, el jalisciense se identifica con el grupo doctrinario de la iglesia.

Cardenal elector y elegible para el nombramiento del nuevo Papa, Robles Ortega está al frente de la arquidiócesis más vigorosa de México, la que ordena más sacerdotes, a tal grado que muchos de los presbíteros de otras diócesis son egresados de los seminarios tapatíos.

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Su apego a la doctrina tradicional de la Iglesia católica lo identifica como el arzobispo que formaba, en los seminarios católicos a su cargo, a los sacerdotes que podían oficiar la misa tridentina, en latín, que como Benedicto XVI afirmaba, era el tesoro de la Iglesia misma.

La Iglesia no es una comunidad por consenso, con unos objetivos por superiores que estos fueran. Es una comunidad que se caracteriza por la comunión de sus miembros con Dios, y la vivimos con nuestros hermanos”, ha señalado Robles Ortega.

Es el único cardenal mexicano en activo con experiencia en un cónclave y estará con derecho a voto por segunda ocasión como ocurrió en la elección del papa Francisco en 2013.

Ferviente defensor de la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte, ha sido un férreo opositor al aborto y a la eutanasia, pero ha sido prudente respecto al tema de la homosexualidad, al reconocer como un hecho a las parejas del mismo sexo.

Las personas con preferencias del mismo sexo tienen derechos a que la ley los proteja en su unión, pero no es justo que los equiparen al matrimonio”, declaró en octubre de 2021.

APOYO A LAS MADRES BUSCADORAS

En años recientes, Robles Ortega ha destacado por su intervención en temas sociales como asumir personalmente la causa de los miles de desaparecidos en Jalisco y ha acompañado espiritualmente a las madres buscadoras.

Darles a ellas todas las garantías y todo el apoyo de esa auténtica necesidad que se tiene de buscar a sus desaparecidos. Por una parte, y por otra parte poner toda la fuerza del estado para que esto no siga sucediendo, y para que los desaparecidos aparezcan.

No necesariamente y solamente con el trabajo de las madres, sino que tiene que desarrollarse otros programas, otra participación del gobierno para ayudarles a ellas a encontrar a sus seres queridos desaparecidos”, declaró el cardenal José Francisco Robles Ortega, en enero pasado.

Con presencia activa en redes sociales, Robles Ortega no está ausente de sus obligaciones pastorales, y en la reciente romería en honor a la Virgen de Zapopan, el 12 de octubre, comprobó la vitalidad de la Iglesia tapatía con más de dos millones y medio de fieles reunidos.

Nacido el 2 en Mascota, Jalisco, José Francisco Robles Ortega es el tercero de 16 hermanos. Su formación religiosa inició en el Seminario Menor de Autlán y continuó en los seminarios de Guadalajara y Zamora.

Fue ordenado sacerdote en 1976 y más tarde obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Fue nombrado obispo auxiliar de Toluca en 1991 y luego obispo titular en 1996. En 2003, el papa Juan Pablo II lo designó arzobispo de Monterrey y, en 2007, fue elevado a cardenal el papa Benedicto XVI. Fue presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) durante dos periodos consecutivos, de 2012 a 2015 y de 2015 a 2018.

Francisco Robles Ortega es refrendado en el arzobispado de Guadalajara después de haber llegado a la edad de renuncia canónica de 75 años en marzo de 2024.

En el Vaticano es miembro de la Comisión para América Latina, de la Congregación para los Obispos y del Dicasterio para la Evangelización.

En la última década, Robles Ortega consolidó su posición como una figura clave en la Iglesia mexicana como defensor de los valores tradicionales y ha trabajado en diversas iniciativas pastorales para fortalecer la fe en su arquidiócesis.

Su visión eclesial se caracteriza por una defensa firme de la fe, una sensibilidad hacia la justicia social y una perspectiva profundamente humana de la realidad mexicana.

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*mcam

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