Crisis europea obliga a jóvenes y adultos a vivir con sus padres
Después de vivir de manera independiente durante más de una década, Laura se vio obligada a regresar a casa de su padre cuando su contrato de arrendamiento terminó

La crisis de la vivienda en la Unión Europea ha generado un impacto significativo en la vida de los jóvenes adultos, quienes se ven obligados a vivir con sus padres debido a los altos costos de alquiler y la inaccesibilidad para adquirir una propiedad. Esta situación ha cambiado drásticamente la dinámica familiar y social, y afecta a millones de jóvenes que buscan independencia y estabilidad económica.
¿Cómo afecta la crisis de vivienda a los jóvenes en Europa?
La crisis de vivienda en Europa ha provocado un aumento en el número de jóvenes de entre 25 y 34 años que viven con sus padres. Según un análisis de la agencia europea Eurofound, en Irlanda, la proporción de jóvenes empleados que viven con sus padres aumentó del 27% al 40% entre 2017 y 2022. Este fenómeno no es exclusivo de Irlanda. En España, este porcentaje creció del 35% al 42% en el mismo periodo.
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En ciudades como Dublín, donde los alquileres se han duplicado desde 2013, jóvenes como Connor se enfrentan a la dificultad de encontrar una vivienda asequible. Connor, de 25 años, intentó independizarse el año pasado, pero el elevado costo del alquiler lo obligó a regresar a casa de sus padres. Este es un panorama común entre sus amigos y conocidos, que también se enfrentan a la imposibilidad de ahorrar para un depósito debido a los altos precios de las propiedades.
Mientras que el gobierno irlandés tiene como objetivo proporcionar un promedio de 33,000 nuevas viviendas cada año hasta 2030, organizaciones como Housing Europe argumentan que esta cifra es insuficiente para satisfacer la demanda. Además, la regulación de los alquileres a corto plazo y la preponderancia de plataformas como Airbnb han exacerbado la crisis, con un número de alquileres a corto plazo 14 veces mayor que los alquileres a largo plazo en Irlanda.
¿Qué desafíos enfrentan los jóvenes para alcanzar la independencia?
El caso de Laura, una joven de 30 años en Barcelona, ilustra los desafíos que enfrentan los jóvenes para alcanzar la independencia. Después de vivir de manera independiente durante más de una década, Laura se vio obligada a regresar a casa de su padre cuando su contrato de arrendamiento terminó y no pudo encontrar un nuevo lugar para vivir. A pesar de tener un buen trabajo, la falta de propiedades asequibles y el aumento en los alquileres en las áreas populares para los nómadas digitales han dificultado su búsqueda.
Barcelona ha implementado varias medidas para abordar la crisis de vivienda, como la regulación de los alquileres a corto plazo y el aumento del impuesto turístico. Sin embargo, estas acciones han sido insuficientes para resolver el problema a corto plazo. Laura expresa su frustración al sentirse incapaz de lograr la independencia a pesar de cumplir con todas las expectativas sociales y profesionales.
En Portugal, la situación es similar. Francisco, un candidato a doctorado de 28 años, ha vivido con sus padres desde 2020 y espera ahorrar suficiente dinero para comprar una propiedad con su pareja. La liberalización del mercado de vivienda, los alquileres a corto plazo y la popularidad del país entre los trabajadores remotos han aumentado los costos de vivienda, dejando a muchos jóvenes sin opciones accesibles.
¿Cuáles son las posibles soluciones a la crisis de vivienda para los jóvenes?
La crisis de vivienda en Europa requiere una combinación de políticas gubernamentales y esfuerzos comunitarios para proporcionar soluciones sostenibles. Entre las posibles soluciones se incluyen:
Incrementar la oferta de viviendas asequibles
Los gobiernos deben aumentar la construcción de viviendas asequibles para satisfacer la demanda de los jóvenes y reducir la dependencia de los alquileres a corto plazo. Esto puede incluir inversiones en vivienda social y subsidios para la compra de propiedades.
Regular los alquileres a corto plazo
La regulación de plataformas como Airbnb puede ayudar a disminuir la presión sobre el mercado de alquiler y aumentar la disponibilidad de propiedades a largo plazo. Las ciudades deben implementar normativas más estrictas y asegurar el cumplimiento de las mismas.
En resumen, la crisis de vivienda en la Unión Europea ha creado un entorno económico y social difícil para los jóvenes adultos, obligándolos a vivir con sus padres y retrasando su independencia. Es crucial que los gobiernos y las comunidades trabajen juntos para encontrar soluciones sostenibles que permitan a los jóvenes acceder a viviendas asequibles y alcanzar la estabilidad económica.
Los interesados pueden consultar más sobre la situación de la vivienda en Europa en los siguientes recursos: ‘It was an act of desperation’: Irish singer on his housing crisis protest anthem, Higher costs and cramped conditions: the impact of Europe’s housing crisis.
Con informacion de Agencias.
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