Crisis

Los ingresos, de manera natural, se redujeron ante los recintos cerrados. Mas allá de las recurrentes crisis financieras, que en gran medida ha provocado la pandemia, el deporte, en general, está viviendo momentos de enorme presión en el rubro económico. Los ...

Los ingresos, de manera natural, se redujeron ante los recintos cerrados.

Mas allá de las recurrentes crisis financieras, que en gran medida ha provocado la pandemia, el deporte, en general, está viviendo momentos de enorme presión en el rubro económico. Los ingresos, de manera natural, se redujeron considerablemente ante los recintos cerrados, el temor obvio de los aficionados cuando éstos reabrieron y, ahora, observamos cómo las enormes transacciones, sobre todo en el balompié, parecen escasear, ya ni hablar de lo que sucede en nuestro futbol, en el que es muy complejo hablar de grandes contrataciones. En pocas palabras, el dique está seco.

La gran excepción, como casi siempre, es lo que acontece en las inmensas ligas deportivas de los vecinos del norte, sobre todo en la NFL y en las Grandes Ligas, ahí lo frecuente es escuchar cifras inauditas casi todos los días en las renovaciones contractuales; ahí, la crisis no se nota ni un ápice.

Ahora vemos, por ejemplo, a una Fórmula 1 rompiendo récords de audiencias y, por ende, de ventas; todo parece estar como un cohete en ascenso en popularidad mundial, gran labor la que han realizado los magnates de News Corp. para manejar con otra visión el negocio.

Por lo que hace al golf, uno de los deportes que mayor solidez había tenido en sus ligas, como es el caso del PGA Tour, ahora atraviesa también un gran caos, pues mientras todo transcurría de maravilla, los ratings marcaban muy bien ante una creciente afición al deporte, surge un fondo de capital de Arabia Saudí que decidió crear una liga alternativa denominada LIV Invitational Series, aventando a diestra y siniestra cientos de millones de dólares, lo que ha cimbrado a las estructuras de la PGA, que es la asociación de golfistas profesionales, pues las cifras que manejan ahora sus competidoras son fuera de toda realidad.

Se habla de que el Public Investment Fund, un fondo de inversión con capital saudí, está dispuesto a invertir miles de millones de dólares en el afán de quedarse con los mejores jugadores al precio que sea, y en ese esquema ya se han llevado a talentos de la talla de Dustin Johnson, Patrick Reed, Bryson DeChambeau, así como a grandes veteranos, como Sergio García, Phil Mickelson, entre otros, pagando cifras increíbles, se rumora de un pago de cincuenta millones de dólares a DJ para dejar el PGA Tour. El retirado Greg Norman, El Tiburón, funge como el CEO de la LIV Series y es el gran villano. En respuesta, todos los que se han unido a esa competencia han sido expulsados del PGA. El asunto seguirá dando mucho de que hablar, pues, por ahora, un grupo de jóvenes golfistas, encabezados por Rory Mcllroy y Justin Thomas, se han expresado solidarios en contra de la nueva liga.

Ya veremos.

Temas:

    X