Dudan de acusaciones sobre sobre espionaje

Los voceros de Donald Trump han sufrido para justificar la denuncia contra el expresidente Barack Obama

CIUDAD DE MÉXICO.

La posibilidad de que el presidente Donald Trump haya tenido razón al denunciar la posible intercepción de los teléfonos de su campaña política por orden del presidente Barack Obama fue el eje de la defensa hecha por voceros y aliados de la Casa Blanca tras los “explosivos” alegatos del fin de semana.

“Si el Presidente de Estados Unidos lo dice tiene sus razones para decirlo”, dijo el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, en una entrevista televisada. Pero el propio Kelly agregó que no tenía más información.

Ese es el mismo dilema en que se han visto portavoces y aliados de la Casa Blanca, que en los últimos dos días se han visto obligados a presentar sus respuestas con un condicional por delante.

“Si esto ocurrió (...) si esto es exacto...” respondió Sarah Huckabee-Sanders, vocera de la Casa Blanca a preguntas de la periodista Martha Raddatz, que le recordó que Trump, en sus tuits del sábado, había hecho afirmaciones concretas.

Pero Trump se habría basado en reportes del sitio web ultraderechista Breitbart, que no dio mayores precisiones.

Las acusaciones no tienen precedentes en Estados Unidos, donde la idea de que el Presidente dice la verdad es parte de la mística de la Presidencia.

“Este es un nuevo punto bajo”, lamentó Joe Scarborough, exdiputado republicano y actual conductor de un programa político de MSNBC.

“Todo lo que pedimos es que haya una investigación correcta”, señaló Huckabee-Sanders. La Casa Blanca matizo el domingo los señalamientos de Trump al pedir simplemente que la denuncia sea investigada por el mismo grupo legislativo que investiga los alegatos sobre los vínculos de la campaña de Trump con elementos del gobierno ruso.

“Las cuidadosas y vacilantes explicaciones de las palabras de Trump, ofrecidas por funcionarios de la Casa Blanca, sugieren la incomodidad que viene para virtualmente todos los involucrados”, indico el periodista Rick Klein en la cadena ABC.

Varias organizaciones, incluidas las cadenas CBS y ABC, señalaron que Trump “puso la credibilidad de su Presidencia en la línea” y había provocado reacciones incluso dentro de su propio gobierno: el director del FBI, James Comey, pidió en privado y por lo pronto sin éxito que el Departamento de Justicia refute el alegato.

Pero al mismo tiempo podría afirmarse que Estados Unidos se dividía entre quienes creen que Trump se fue de la boca cuando lanzó su acusación, y los que como el jurista Glen Harlan Reynolds, de la Universidad de Tennessee, lo creen posible.

Sin embargo, había cada vez más la sensación de que la política estadunidense navega en aguas desconocidas.