Cristianos corruptos apestan, dice el Papa
En Nápoles, el Pontífice pidió no caer en ese delito y reaccionar contra el narcotráfico

NÁPOLES, 23 de marzo.— El papa Francisco clamó ayer contra la corrupción que “apesta y roba la esperanza” a generaciones enteras durante su visita a Nápoles, Italia, e instó a sus habitantes a reaccionar contra la Camorra y el “cínico comercio de la droga”.
Recibido por cientos de miles de napolitanos en todos los lugares que visitó, Francisco quiso detenerse en dos sitios emblemáticos: el barrio pobre y minado por la mafia de Scampia y la superpoblada cárcel de Poggioreale, donde almorzó con 120 detenidos, transexuales y emigrantes.
Desde Scampia, rodeado de miles de personas, entre ellas numerosos niños, el Papa argentino lanzó uno de sus discursos más duros y directos contra los grandes males de Italia: corrupción, desempleo y abandono de los migrantes.
Cuánta corrupción hay en el mundo”, dijo. “La corrupción es sucia y la sociedad corrupta apesta. Un ciudadano que deja que le invada la corrupción no es cristiano, ¡apesta!”, dijo usando palabras en napolitano e improvisando en varias ocasiones.
En un discurso apasionado, de los seis programados durante su permanencia de un día, el Papa invitó a los napolitanos “a no dejar que la corrupción y la delincuencia desfiguren el rostro de esta bella ciudad”.