Steven Wilson: ser músico solía ser algo enigmático; apuesta por lo auténtico

El músico británico habla sobre su percepción del concepto “creador de contenido” y los altos costos que la gente paga por ver a sus artistas favoritos

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Steven Wilson

Para Steven Wilson, el rock progresivo es parte de su vida. Su origen no sólo es como fundador de Porcupine Tree, sino también como productor y analista de sonidos, ya que ha estado en los escenarios y detrás de ellos por más de 40 años.

Este tiempo como profesional de la música le ha dado la oportunidad de ver los cambios en la industria, en la forma de consumo y en la hiperproliferación de opciones sonoras, lo que de alguna manera le hizo darse cuenta de que la autenticidad es lo único que brinda permanencia.

“Creo que es muy importante hoy en día ser auténticos, no sólo en la música, sino en la vida. Para mí, el problema es la proliferación y la cantidad de contenido. Es una palabra horrible, ‘contenido’, pero la usaré de todos modos. Cuando empecé en la industria musical, hace más de 40 años, había muchas bandas y artistas, pero no tantos como hoy”, compartió el británico con Excélsior.

“Ahora vivimos en un mundo en el que, no sé, se añaden 300 mil canciones a internet cada día, 180 mil a Spotify, y todo es gratis. Entonces, la gente no tiene el sentido de la inversión de tiempo o dinero para ir a escuchar música, o ver películas, o programas de televisión”, agregó.

El también integrante de Blackfield ve el panorama completo y no reduce su punto de vista a la música desde la creación, sino también desde el negocio, de la misma forma que su mirada trata de abarcar todo el espectro del entretenimiento.

“Hay dos áreas en las que ha habido una explosión masiva de contenido, la cantidad de programas de televisión y la cantidad de películas que se publican cada semana está fuera de escala. Y creo que es lo mismo con los shows en vivo. Hay más gente de gira que nunca, sobre todo después de la covid, lo que significa que el público tiene más opciones sobre a dónde ir. Pero cuando miras los precios de los boletos para algunos espectáculos, es una locura”.

“Hay gente que paga 500 dólares para ver a Oasis, o más de mil para ver a Taylor Swift, entonces creo que es realmente importante crear algo único, algún aspecto único para tu espectáculo que va a atraer a la gente y hacer que sientan que quieren hacer la excepción e ir a verte. Lo sentí desde hace mucho, quise que mi concierto fuera una experiencia única. Pero cuando compites con todos estos otros artistas y músicos de gira, y programas de televisión, y películas, y producciones de teatro, y todo eso, creo que es más importante que nunca pensar en lo que te hace diferente a todo lo demás”, agregó.

Steven sabe que todo ha cambiado desde que comenzó su carrera en 1983, lo ha visto con sus propios ojos, y la adaptación a los cambios tan rápidos no ha sido sencilla, y más siendo parte de esta old school del progresivo. Pero sencillamente sabe que si no lo hace, a pesar de no estar de acuerdo con muchas de las formas que se usan hoy en día para la creación y promoción, entonces ha llegado al final del camino.

“Cada día de mi vida estoy tratando de adaptarme a la manera en que los músicos se encuentran con sus espectadores. Todo ha cambiado desde que empecé. Una de las cosas a las que realmente me ha costado adaptarme es la idea de que ser un músico solía ser un poco enigmático y un poco separado de su público, creando una imagen que no tenía relación con la realidad. Si piensas en Black Sabbath o Pink Floyd, ese sentido de detención de su imagen que le permitía a los espectadores crear una especie de enigma en sus mentes alrededor de la música y el arte”, dijo.

“Y por supuesto, ahora es lo opuesto. El público espera acceso, algo con integridad, esperan de alguna manera poder relajarse y conectarse con los músicos a los que escuchan de una manera muy hipertensiva, y es el antídoto de ese antiguo modelo de los Wizards of Oz que se esconden detrás”, acotó.

“Todo el mundo ha salido de detrás de la ventana y ha dicho que es un hombre normal que hace música y se vende y se promueve a través de redes sociales... eso he tenido que aceptarlo también. Siempre estoy actualizando mi sitio web para crear redes sociales y hacer esto y aquello. Y para mí es un mundo valiente y nuevo que es lo contrario de lo que pensé. Y no soy realmente yo. Puedes ver que me gusta hablar de música, pero no es natural para mí ir a las redes sociales y hacer videos de mi cocina o tocar con mis perros, pero he tenido que aprender a hacerlo. A veces no entiendo por qué ciertas cosas parecen generar mucho entusiasmo cuando otras no”, explicó.

“Es un mundo completamente extraño en ese aspecto, y no importa cómo te conduzcas, siempre acabas siendo de la vieja generación, ¿no?, y no entiendes a la generación más joven”, agregó.

Y es en ese punto de reflexión que Steven Wilson lanzó The Overview, su décimo disco de estudio, y con el que después de siete años de ausencia de los escenarios vuelve a tomar camino con su gira, con la cual llegará a México el próximo 14 de octubre, convirtiendo el Pepsi Center en una nueva experiencia.

“Estoy regresando a América del Sur por primera vez como artista en solitario desde el 2018. Me gusta el desafío, y esta vez fue intentar y reimaginar la idea de un show de rock. Así que es mucho más que un espectáculo musical, es una experiencia visual. Incluso la forma en que la banda se pone en el escenario es bastante inusual. Hay momentos en el show donde el énfasis es mucho más en la parte visual que en la parte de la actuación, pero la banda también es increíble”, relató.

“Estoy muy honrado de tener una de las bandas más increíbles del planeta conmigo. Así que es un viaje real, es una experiencia real que espero sea experiencia. Y creo que con el elemento extra de la audiencia mexicana, que siempre es tan apasionada e involucrada en lo que estoy haciendo, creo que va a ser un día muy especial”, finalizó el británico.

Del músico

  • Tiene 57 años
  • Además de ser fundador de Porcupine Tree, también participa en bandas como Blackfield, No-man, Incredible Expanding Mindfuck, Storm Corrosion y Bass Communion
  • Ha colaborado con Opeth, King Crimson, Jethro Tull, Yes, XTC y Anathema  entre otros
  • Tiene 10 discos de estudio en solitario y 43 en total con las bandas en las que es integrante
  • Ha sido nominado cinco veces al Grammy